Perú seguiría siendo socio fuerte de EE. UU. y China

Presidente Vizcarra marca posición ante guerra comercial entre potencias. Espera que Pekín apueste por el tren bioceánico.
20 Mayo, 2019
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Ante la disputa comercial que mantiene Estados Unidos y China, el Perú mantendrá sus relaciones con ambos países para generar inversiones y proyectos de desarrollo, manifestó el presidente Martín Vizcarra a la agencia de noticias Reuters.

“Hay una competencia de hegemonía a nivel global, y la vemos, la comprendemos, la respetamos. Pero nosotros no tomamos partido de ello y para nosotros son países que trabajando juntos podemos generar inversiones y proyectos de desarrollo para nuestro país”, dijo Vizcarra en una entrevista que le concedió hace unos días.

Cabe precisar que China superó a Estados Unidos como el mayor socio comercial de Perú hace años, en gran parte gracias a sus importaciones de cobre y otros minerales del país sudamericano, el segundo mayor productor de cobre del mundo.

Pero la producción peruana de cobre se ha visto afectada en parte por la resistencia de las comunidades locales a grandes proyectos. Vizcarra dijo que aún no hay suficiente apoyo por parte de las comunidades aledañas para iniciar la construcción del demorado proyecto Tía María, de Southern Copper, valorado en 1.400 millones de dólares.

Apoyo chino

El mandatario peruano agregó que China podría seguir siendo un socio natural para ayudar a financiar y construir el proyecto del tren bioceánico porque probablemente compraría los bienes que el ferrocarril transportaría hacia un puerto en la costa sur del Pacífico en Perú.

“Nosotros estamos interesados, Bolivia está interesado, más aún (…) pero veamos, porque entre los dos falta un tercer socio para que pueda sacar y hacer realidad ese proyecto”, sostuvo Vizcarra durante la entrevista.

Dato

China propuso hace varios años un ferrocarril para unir la costa atlántica de Brasil con la costa del Pacífico de Perú para ayudarlo a reducir los costos de importación de las materias primas de América del Sur, rica en recursos.

Pero en 2016, Perú se mostró reacio con la estimación de China de que el costo del proyecto podría alcanzar los 60.000 millones de dólares, incluyendo los 35.000 millones de dólares del tramo peruano.