COLUMNISTASEdic. ImpresaLuis Angeles LaynesOPINIÓN|Luis Angeles Laynes:Estaba cantado

Y se dio lo que comentábamos como previsible en la columna anterior.
Redacción Exitosa1 semana ago

Y se dio lo que comentábamos como previsible en la columna anterior. El fujimorismo sufrió ayer en el Congreso su más dura derrota política que la lleva a una destrucción total, pues hasta el momento no hay un líder visible con la capacidad de recomponer su estructura. Sumamente debilitados por la renuncia de cinco congresistas en una hora la noche anterior, los legisladores de lo que queda de Fuerza Popular optaron por retirar la moción de censura que habían presentado contra el presidente del Congreso, Daniel Salaverry, para no hacer el papelón de perder en la votación porque ya no cuentan con la mayoría que hasta hace un tiempo tenían para lograr su objetivo.

Un duro castigo que sin embargo se resisten a reconocer, al señalar que desistieron de la censura a su exintegrante pensando en el país y no porque los votos ya no les alcanza para ganar algo en el Congreso.La representación naranja se vanagloria de haber llegado con 73 parlamentarios al Congreso porque el pueblo lo quiso en contienda electoral, y están en lo cierto, pero no todos eran militantes de Fuerza Popular, sino amigos o conocidos que se aglutinaron como invitados por intereses de poder. Y ya sabemos también la calidad de congresistas que son, varios de ellos cuestionados, como Moisés Mamani, que no merece seguir en el Parlamento.

El eslogan de ser la agrupación partidaria más grande del país no fue, pues, tal, y por ello, sumado a su mal manejo directivo, hoy es una bancada de 56 legisladores que en los próximos días puede reducirse aún más, si se concretan las renuncias de por lo menos diez más. La detención de su lideresa Keiko Fujimori agravó más la crisis que progresivamente fue deteriorando a la organización y hoy es incierto su futuro político.Anoche escuchamos a Luz Salgado, lejos de reconocer la derrota, decir que lo mismo pasó con el partido de Alejandro Toledo, que terminó con la mitad de su bancada, y con la del expresidente Ollanta Humala, pero ya sabemos que hoy Perú Posible ya no existe y el Partido Nacionalista está en ese camino.

Dependerá de la reacción de sus principales dirigentes para revertir la situación del fujimorismo. Les corresponde a ellos, ante la ausencia de Keiko Fujimori, recomponer el partido para seguir vigentes. Los dos años y medio que les resta de gestión en el Congreso será la prueba de fuego para saber si en efecto han aprendido la lección y emprendan un trabajo en función del interés del país, que es para lo cual fueron elegidos. La supervivencia de Fuerza Popular está en sus manos.