OPINIÓN | Roberto Rodríguez Rabanal: Adelanto de elecciones, cuestión de confianza y referéndum

Adelantar las elecciones para elegir un nuevo Gobierno y Congreso que garanticen un conjunto de transformaciones: economía al servicio de la gente y no de banqueros.
10 Septiembre, 2019
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Este es el peor Congreso de la República de nuestra historia y no nos representa; razón por la cual lo adecuado sería que aprobara la reforma constitucional para adelantar las elecciones; con lo cual podrían mejorar en algo la pésima imagen que tienen ante los peruanos. Es el texto del párrafo final de la carta dirigida al presidente del Congreso, entregada al final de la marcha del 5 de septiembre y firmada por los ocho integrantes del equipo organizador, entre ellos el suscrito.

Han transcurrido 41 días desde la presentación del proyecto de ley de reforma constitucional para el adelanto de elecciones y el fujiaprismo y sus satélites (Contigo: Heresi-Sheput-Violeta; Cambio 21 : Kenjis; y Acción Republicana: conservadores fundamentalistas) le dan largas al asunto y, por el contrario, anuncian su archivamiento, para luego plantear la vacancia del presidente Vizcarra, a fin de que la otrora candidata presidencial alanista asuma la jefatura de Estado y bajo la batuta de los perdedores del 2016 –el fujiaprismo– concentren el manejo de todos los poderes del Estado.

Además, la catadura moral del Congreso sale a la luz una vez más: sus integrantes siguen mintiendo en sus informes sobre la semana de representación; el fujimorismo ha convertido al Parlamento en una agencia de empleo familiar utilizando el trueque (un congresista contrata a un familiar de otro, y este a un familiar de aquel); y en un claro conflicto de intereses, los dueños o allegados a quienes han creado las universidades negocio, se aprestan a investigar a la Sunedu.

La crisis política y moral es cada vez más grave; socialmente continúa sin solución el conflicto de Tía María, está iniciándose una huelga de trabajadores mineros y se anuncia un paro de los estatales. En el plano legislativo, si persiste la actual situación, a través del primer ministro debería plantear ya la cuestión de confianza, y si es denegada, correspondería la disolución constitucional del Congreso.

A la par está en curso la preparación de la segunda gran movilización nacional para que se vayan todos; y la ONPE entregó el kit electoral para la recolección de firmas con la finalidad de promover un referéndum para modificar la inmunidad parlamentaria, prohibir la postulación de quien ejerce la presidencia y adelantar las elecciones generales. Tareas entrelazadas con el diálogo Presidente de la República-sociedad civil, siendo positivo que aquel haya respondido la carta abierta del Comité Ciudadano por el Perú.

No podemos ser espectadores de la pugna de poderes Gobierno-Congreso. Siempre de pie, nunca de rodillas y tampoco sentados. El reto es el protagonismo ciudadano. Recreando a Antonio Gramsci decimos: Instrúyanse porque necesitaremos de toda vuestra inteligencia. Agítense porque necesitaremos de todo vuestro entusiasmo. Organícense porque necesitaremos de toda vuestra fuerza.

Adelantar las elecciones para elegir un nuevo Gobierno y Congreso que garanticen un conjunto de transformaciones: economía al servicio de la gente y no de banqueros y mineros que constituyen el poder tras el trono; soberanía y no entreguismo; trabajo digno y no precariedad laboral ni desempleo; respeto al medio ambiente y no inhumana depredación; democracia y libertad y no autoritarismo; respeto a todas las culturas, etnias, personas con discapacidad, mujeres, niños y adultos mayores, y no la abusiva discriminación; paz y no violencia terrorista ni familiar ni de ningún tipo. El Perú primero.