OPINIÓN | Manuel Altamirano: “Ocultos en el poder”

"... sobones y desinformados aplaudían como focas a pesar de los desaciertos, odios y muertes que se generaron bajo su régimen".
19 Febrero, 2021
https://exitosanoticias.pe/v1/wp-content/uploads/2021/02/Manuel-Altamirano-Ocultos-en-el-poder.jpg

Lo escribí y lo dije siempre en este medio independiente, lo que hoy muchos se sienten obligados a informar con objetividad y veracidad, que se investigue a fondo al exinquilino precario de Palacio de Gobierno, quien se autoproclamaba un presidente perfecto y que los caviares ocultos en el poder, sobones y desinformados aplaudían como focas a pesar de los desaciertos, odios y muertes que se generaron bajo su régimen.



Este medio y otros, acusados de mentirosos por los falsos moralistas, de que nadie los ve, ni los lee, ni los escuchan, siempre se fajaron en buscar la verdad, pues para nadie es un secreto que los caviares y rojos enquistados en el poder manipularon a incautos, y son ellos los enemigos del desarrollo y de toda forma de empresa privada, más aún si esta contribuye al desarrollo del Perú.

Durante su gobierno, Martín Vizcarra, alias ‘lagarto’, se dedicó a silenciar y criminalizar a los partidos políticos y a toda la oposición, con el objetivo de que el pueblo peruano lo viera como una opción “diferente”, y su personalidad mitómana por un momento lo consiguió en un sector de la población, pero, como dice la canción, todo tiene su final y es así que finalmente salió a la luz la verdadera cara del Lagarto y toda la cúpula frívola que lo rodeaba y que por mucho tiempo se creyó impune.


El escándalo “VacunaGate” no solo revela la corrupción que imperó durante el gobierno caviar de Vizcarra, si no la impunidad con la que los operadores de ese gobierno gozaban, y que a pesar de que ya se sabe la verdad, caminan libremente sin que la fiscalía por lo menos haya solicitado impedimento de salida del país para los involucrados, como es el caso del Dr. Germán Málaga, activista del gobierno vizcarrista y de los morados, promotor de marchas, que hasta el momento no tiene investigación abierta, que utilizando su cargo vacunó a diestra y siniestra a sus amigos, a los amigos de sus amigos, a su hija, y hasta al dueño de un chifa porque estaba cansado de comer Burger King, sentándose sobre la necesidad, la agonía y la muerte de miles de compatriotas.

Es un hecho que si el Dr. Málaga hubiese sido de la oposición, ahorita tendría prisión preventiva, el caso tendría colaboradores eficaces y la fiscalía ya habría allanado su casa, pero NO, es amigo, no importa que mientras vacunaba al hermano de Vizcarra los hospitales colapsaban y las familias no podían enterrar a sus muertos.

Volvamos al amante de las mentiras Martín Vizcarra; lo grave no fue solo vacunarse a espaldas de la primera línea, o que existan personas que sin estar incluidas en los estudios clínicos hayan sido “beneficiadas” con las dosis de “cortesía”, o que la exministra de Relaciones Exteriores del actual gobierno, se vacunara porque dice que no podía darse el lujo de enfermarse; sin embargo, se daba el lujo de vacunarse, lo realmente neurálgico y tenebroso es que todos los actos del gobierno de Vizcarra, como bloquear la posibilidad de comprar otras vacunas, habrían correspondido a un propósito mayor; no comprar las vacunas con la seguridad de que la segunda ola provoque más muertes, lo que motivaría a la postergación de las elecciones y así perpetuarse en el poder, esa era su voluntad genocida.

Presidente Francisco Sagasti retire del Ejecutivo a los malos funcionarios enquistados, a esos defensores de las mentiras de Vizcarra ocultos en el poder, tiene la oportunidad de comenzar a enmendar el daño hecho al país, demuestre que es el presidente de todos los peruanos y enrumbe al Perú por las sendas del desarrollo y la justicia social.

También te puede interesar: OPINIÓN | Manuel Altamirano: “La burocracia no nos deja respirar”

También te puede interesar: OPINIÓN | Manuel Altamirano: “Pandemia y Política”

También te puede interesar: OPINIÓN | Manuel Altamirano: “Pandemia de mentiras prolongada”