OPINIÓN | Manuel Altamirano: La justicia no es ciega

6 Diciembre, 2019
https://exitosanoticias.pe/v1/wp-content/uploads/2019/12/justici.jpg

La semana pasada veíamos con estupor como el dos veces primer ministro, durante los gobiernos de Ollanta Humala y Martín Vizcarra, era detenido junto a un fiscal superior con quien se había reunido para planificar una infiltración al equipo especial Lava Jato, en donde César Villanueva Arévalo tiene una investigación abierta por el presunto soborno recibido de parte de la empresa Odebrecht al haberles adjudicado la buena pro de la carretera San José de Sisa.

Hace meses Odebrecht brindó dicha información, motivo por el cual se le habría abierto investigación al ex premier, pero a todas luces es evidente que esta investigación no avanzaba de manera eficiente como se ha visto en otros casos. No debemos olvidar que Villanueva Arévalo como congresista fue el propulsor de la vacancia de PPK, luego de la cual juramentó el actual jefe de Estado y posteriormente César Villanueva fue designado como primer ministro.

El día de la detención también fueron arrestados el empresario José Santisteban Zurita, amigo personal del ex congresista, el fiscal superior Alberto Rossel Alvarado y el fiscal adjunto provincial Ronald Chafloque, quienes eran parte del team creado para penetrar el equipo especial Lava Jato, debido a las amistades que tenían con miembros de dicho equipo.

Lo increíble de todo esto es que, a pesar de tener conocimiento de que el instigador de la infiltración es César Villanueva, solo se haya pedido siete días de prisión preliminar para él y que el día miércoles ya recuperó su libertad. Claramente Villanueva pretendió obstruir a la justicia, fue sorprendido en flagrancia, y a pesar de eso nunca se le puso su chaleco de detenido ¿no somos acaso todos iguales ante la ley?

Cuando detuvieron a la señora Villarán, ex alcaldesa coimeada por OAS, no le pusieron su chaleco y la investigación sobre sus colaboradores cercanos en el tema de los peajes, Marisa Glave y Augusto Rey, tampoco avanza, ninguna detención, es acaso nuestra justicia virola que a unos los mira fieramente y a otros les voltea los ojos.

Recuerdo la detención del ex presidente García, todo un show mediático con cámaras de televisión y con consejos de ministros express. Ha pasado el tiempo y se ha comprobado que las declaraciones de Atala son falsas y que la ruta del dinero de las cuentas en Andorra fue directamente para comprarse una casa en San Isidro, a pesar de eso, las declaraciones de Luis Nava sin pruebas son tomadas como verdad. Qué está sucediendo con la actual Fiscalía que utiliza el estilo Goebbels, sin respeto por las jerarquías y cuyo motor de vida es el odio.

Una justicia con los ojos abiertos no da seguridad jurídica para la inversión privada de ningún tipo; una justicia que demuestra flexibilidad para mis amigos y venganza para mis enemigos es perjudicial para todos, puesto que ahuyenta la inversión privada, paraliza la inversión pública – los funcionarios públicos ya no quieren tomar responsabilidades ni agilizar trámites por temor a ser denunciados – puesto que se ha criminalizado la función pública, por eso es urgente que nuestra justicia sea igual para todos.