OPINIÓN | Julios Schiappa: “No lo vamos a permitir”

"Los ejemplos del cambio son una avalancha. Cambios que no solo tienen que ver con el futuro sino con el presente sin clemencia que enfrentamos".
19 Mayo, 2020
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Una encuesta de APOYO lo presento con cifras: una gran mayoría de peruanos respaldan la cuarentena. En una encuesta de canal de cable, perteneciente a un conocido empresario opositor al gobierno, se conoció algo increíble: la mayoría de padres de familias, de los sectores A, B y parte del C prefirieron no sacar a sus niños a pasear la media hora.

Los ejemplos del cambio son una avalancha. Cambios que no solo tienen que ver con el futuro sino con el presente sin clemencia que enfrentamos. ¿Cuándo se había visto a tantos padres de familia, muchos sin empleo, recordándole sus derechos ciudadanos a los déspotas dueños de colegios privados? ¿Cuándo la maciza unanimidad de la clase media y los trabajadores exigiendo su dinero de las AFP? ¿O el respeto a nuevas reglas de las líneas de transportes formales haciendo un esfuerzo por trabajar con la ATU?

Un contingente enorme de jóvenes universitarios, los olvidados en las acciones sociales del Estado, se han empatado en las redes para parir cientos de emprendimientos de la nueva era.

Todo tipo de propuestas educativas que asocian nidos y colegios, cursos de educación a distancia, proyectos de voluntariado para ayudar a los pobres, de teatro, gimnasia, yoga y cuanta área del conocimiento y la diversión uno pueda concebir.

Y el gran cambio en el transporte no será la vuelta peripatética de las combis asesinas. No, será el uso generalizado de bicicletas y scooters, que fabricantes nacionales empezarán a fabricar ante la ola de demanda que nos espera.

Otro ejemplo de estos tiempos nuevos es el caso, precisamente, de Cajamarca, cuyas rondas han impuesto la disciplina social. Hasta hace tres días, cero pacientes en UCI y muy pocos contagiados.

Sin embargo, el pesimismo, bien peruano, vuelve cuando uno ve la contracorriente. Un Estado que te deja tirado en la puerta de una emergencia, que te ahoga con requisitos ridículos para reabrir tu restaurant, o, que sus alcaldes te apalean por querer vender papas para darle un pan a los tuyos.

Para complicar todo existe un Congreso, máximo poder del Estado que, dominado por demagogos, cuellos blancos, caza fortunas, con una minoría de honestos, demuestra cómo el pasado puede volver y arruinar el progreso del país, una segunda vez. Por eso yo apoyo la temible frase de Vizcarra: “no lo vamos a permitir”, que ayer pronunció en su conferencia de prensa.

Con esas palabras convoco el referéndum y con ellas cerró el Congreso hace pocos meses.