OPINIÓN | Jaime O. Salomón: “Irrespeto”

"En lugar de engrosar la costra sobre el caparazón de la tortuga, respeten la Constitución y trabajen para lo que fueron elegidos".
5 Julio, 2020
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Dada la coyuntura actual, y que en siete días el señor presidente llamará a elecciones 2021 (de acuerdo a ley), y considerando que en tres semanas tendremos la segunda ola del virus, probable que el Congreso proponga que se aplacen las elecciones hasta el 2022, siguiendo otros ejemplos de Latinoamérica.

Mientras en el mundo la cepa del virus está mutando a la COVID19-G, el Perú reanudó la economía; por lo que hacia fines de mes llegará la segunda ola, por lo que regresarán a la cuarentena, forzando que las elecciones sean postergadas para que la gente no salga a votar hasta el 2022, so pretexto de la salud de los peruanos.

Será por eso la orquestada pelea de gallos entre poderes, pero con inquilinos tranquilos. En lugar de legislar, si se preocupan en influir sobre los nuevos miembros de las entidades del Estado que dentro de poco decidirán si los congresistas 20-21 pueden ser reelectos.

No pueden conducir el país hacia el futuro porque se aferran al presente con las dos manos. No debieran ir contra las reglas, cual árboles que pretenden comer sus propios frutos o querer que el sol brille para ellos.

Las entidades del Estado deben colegiadamente redefinir la estrategia del país, considerando los cambios que se están presentando en el mundo; analizando qué objetivos quieren alcanzar y plasmar un plan estratégico que debería ser una política de Estado.

El país afronta la inversión contra la pandemia de manera holgada por las reservas; pero, la debilidad institucional, la actual competencia populista de las entidades del Estado y entre los niveles de gobierno, el destino de fondos a proyectos que no agregan valor a todos los peruanos, y la falta de respeto entre poderes ya están generando “ruido”, con tendencia a dañar la institucionalidad, la independencia de poderes y la propia democracia.

Se hace necesario pensar en una estrategia nacional para reducir la informalidad, trabajar en la inclusión financiera, en un plan nacional de infraestructura y de competitividad para el desarrollo y la protección de los peruanos vulnerables.

Incrementar la inversión pública, pero con obras que sí generen valor agregado en los 1874 distritos del país. Incentivar la inversión privada flexibilizando las normas actuales, bajando el impuesto a la renta y reduciendo el IGV.

Crear un seguro de desempleo, con un Estado que a través de un Sistema Nacional de Transformación Digital apoyecon precisión quirúrgica a todos los peruanos (formales e informales) en época de crisis.

En lugar de engrosar la costra sobre el caparazón de la tortuga, respeten la Constitución y trabajen para lo que fueron elegidos. Más que moverse en la dimensión desconocida, entiendan que la responsabilidad de dirigir y gestionar una organización o un país nace de la voluntad de las personas, de un equipo capaz, y de entender la dimensión de la responsabilidad que tienen. Trabajen por el Perú.