Opinión I Miguel Humberto Aguirre: Orlando bajo techo

10 Agosto, 2020
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La soledad es lo peor que nos puede pasar a los seres humanos. Soledad es signo de ausencia. De abandono. De incomunicación. De melancolía.Por las calles de Trujillo, cargando su cruz, transitaba Orlando. Orlando Bazán Purizaga. Inválido de su costado izquierdo, movilizándose en algo que, en un tiempo pasado, fue una silla de ruedas.

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Orlando, ahora de 43 años, quedó hace algún tiempo solo al morirse sus abuelos. Le dejaron una casa que, posteriormente, vendió un pariente pasando el inválido a vivir en la calle. Sin ningún apoyo. Vivió el frío en directo, y tuvo al hambre como gran compañía. Se puede decir que vivía por un milagro.

Un día a Orlando se le cruzó un milagro en directo. Se llamaba Esmeralda Soledad Puerta Díaz. Esmeralda Soledad era una vecina que, primero, le regaló un pan. Luego un plato de comida. La imitaron otras personas del barrio y le levantaron una mejora con triplay y mantas.

Cuando la vida te apalea, y con fuerza, luchas porque quieres vivir. Le pasó a Orlando. Continuó en el barrio con el afecto de la gente como Esmeralda y sus amigos, que nunca lo dejaron. La gente buena siempre saca lo bueno para otros

 Un día, otro MILAGRO, así con mayúscula. En el camino se cruzó alguien también con nombre y apellido: Kevelyn Linares. Muchas veces ustedes, la habrán escuchado en EXITOSA, contándoles lo acontecido y sucede en Trujillo.

Como joven reportera vive la noticia y, ese “vive” estuvo, en los problemas de la gente que la rodea, como Orlando. Ella revivió y expuso este caso. Lo alejo de las burocracias dominadoras de las ciudades para contárselo a todo el país.

Hoy Orlando está en el albergue Municipal. Aquí nos sentimos muy satisfechos, Es una de nuestras compañeras. Kevelyn, un apretón de manos de todos. Kevelyn, la bondad, es la única inversión que nunca falla.

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