OPINIÓN | Giancarla Di Laura Morales: La fiesta macha del Marqués

La Feria Internacional del Libro se inauguró con la presencia del presidente Vizcarra. ¿Qué faltó en la foto? Es fácil adivinarlo: no había una sola mujer.
21 Julio, 2019
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Por Giancarla Di Laura Morales / investigadora y crítica cultural

¡Ya no ya! La 24a Feria In­ternacional del Libro en Lima se inauguró este jue­ves 18 de julio entre gran pompa y elegancia con la presencia del presidente Vizcarra, algunos de sus ministros, los alcaldes de Lima y Jesús María, el direc­tor del Instituto Cervantes (el poeta Luis García Mon­tero, que nos visitó en es­tos días desde España) y otras personalidades sen­tadas en la mesa.

En total: nueve hombres blancos o blanquiñosos, bien enter­nados, y supuestamen­te representantes de lo más granado de nuestra cultura letrada institu­cional. ¿Qué falta en esta foto? Es fácil adivinarlo: no había una sola mujer, salvo un dibujo momentá­neo de Victoria Santa Cruz en pantalla gigante, como para decir que las mujeres negras están presentes, pero no en persona.

Esta práctica de la hiperex­posición masculina en los eventos en torno del Mar­qués de Vargas Llosa no es nada nueva. Ya había sido denunciada en una carta fir­mada por más de cien escri­tores en relación con la 3a. Bienal de Novela Mario Var­gas Llosa que se realizó hace un par de meses en Guada­lajara, México.

La carta se quejaba de que había muy pocas mujeres invitadas y que entre los cinco finalistas sólo estaba una mujer, la ni­caragüense Gioconda Belli.

Pero no es eso lo que me preocupa, sino lo que he­mos venido señalando desde hace varias sema­nas: que por más cartas de queja que se escriban pi­diendo mayor visibilidad femenina, la esencia de es­tos eventos mediáticos en torno al escritor hispano-peruano es la de la mercan­tilización y la imposición simbólica (por abundante y frecuente) de un mode­lo de intelectual que no cuestiona, sino más bien defiende la economía de libre mercado y la agresión a regímenes políticos que se apartan de los intereses del capitalismo mundial. La agenda neoliberal es evi­dente, y favorece exclusiva­mente a los turiferarios del premio Nobel.

La lucha de las mujeres por tener mayor presencia en la fiesta del Marqués se limita, en muchos casos y lamentablemente, a recla­mar espacios de difusión y reconocimiento por parte de quienes detentan el po­der mediático y editorial. Es decir, que si se las inclu­yera en mayor número, todo estaría bien.

Pero sabemos de sobra que no es así. Claro que las mujeres merecemos mayor presencia en la escena cul­tural, pero el problema de fondo no es ese, sino el sus­tento ideológico del ma­chismo, que va de la mano con la complacencia con el sistema comercializado de la literatura, que abunda en frivolidad y mal gusto.

Veremos cómo se desa­rrollan las cosas en las próximas dos semanas que dura la feria. Augu­ramos más de lo mismo. Esperar algo distinto sería pedirle peras al olmo. No seamos ingenuos.