OPINIÓN | Eduardo González Viaña: “Cárcel de Oviedo: el violinista y el censor”

"Solamente la memoria va a salvarnos de la perversa atrocidad del fascismo".
16 Noviembre, 2021
https://i0.wp.com/exitosanoticias.pe/v1/wp-content/uploads/2021/11/Gonzalez-Viaña-Oviedo-carcel-Exitosa.jpg

Hace algunos años encontré fragmentos de esta carta en una exposición fotográfica. Tiempo después los junté, y ahora que vuelvo a España, siento que todo tiene sentido. Solamente la memoria va a salvarnos de la perversa atrocidad del fascismo.

Cárcel de Oviedo, 14 de abril de 1944 Inolvidable María Luisa:

Con ésta, ya te he escrito unas cuarenta cartas. Es probable que estés fuera de España, o tal vez muerta.

El primer año de mi prisión te escribí cada mes. Algunas cartas las envié al correo central de Madrid. Otras las entregué a compañeros que iban a ser liberados. Todos me ofrecieron buscarte. Ninguno volvió ni siquiera a visitarme. ¿Y sabes qué? No los culpo Si alguna vez salgo de aquí, no vuelvo más.

Repito, soy Andrés Robles, natural de Oviedo y violinista. Tengo 36 años y fui apresado en 1939, cuando los franquistas entraron en Madrid. Seis meses antes, tú, María Luisa (Méndez) habías salido hacia Valencia con tus padres. Te fuiste porque yo te lo pedí. Te aseguré que nos reuniríamos cuando terminara la guerra.

A mí me trajeron a la cárcel de Oviedo y, hasta hoy, no sé de qué me acusan. El primer año me interrogaron varias veces por el hecho de que la Sinfónica, en que yo laboraba, se quedara en Madrid durante todos los años de la guerra, y dijeron que eso significaba colaboración con los republicanos. Pero ya han pasado 5 años, y hasta ahora no me han juzgado siquiera por ese delito. Con estas letras, ya sabes mi paradero.

Después de tanto escribir en vano, pensé que tu destino era otro. No estabas ni presa ni muerta, ni viviendo en el extranjero. Sencillamente, habías encontrado un hombre con quien rehacer tu vida. Al fin y al cabo, nosotros no hemos tenido hijos. Si es así, no me contestes. Tienes derecho a ser feliz y a olvidar el rostro de este fantasma sin destino. Pero si no es así, contéstame cuanto antes.

La esperanza de encontrarte, inolvidable María Luisa, es lo único que me hace despertar cada mañana.

Andrés

Nota del censor: Leída y aprobada. Señorita María Luisa: Si esta carta llega a usted, contéstela. No sé cómo habrá sido antes Andrés, ni qué lo llevó a meterse en el bando de los rojos, pero es un buen hombre. (Firmado: Arsenio).

  Más de Eduardo González Viaña:

OPINIÓN | Eduardo González Viaña: “Con el tío Lino y Walter Alva, volamos sobre Trujillo”

OPINIÓN | Eduardo González Viaña: “Junceda: el amigo del Perú”

OPINIÓN | Eduardo González Viaña: “Descubrimiento de Cudillero, Asturias”