OPINIÓN | Dennis Falvy: “Ojo con la deuda total y no la promocionada”

"Así que lo correcto es la deuda total; es decir, la pública más préstamos comerciales, hipotecas, tarjetas de crédito, préstamos para automóviles, préstamos...".
28 Diciembre, 2020
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En mayo del 2016, con la creación del Consejo Fiscal a cargo del hoy ministro de economía Waldo Mendoza, se decía que la deuda total del país era más del doble de la que se señalaba y analizaban las Clasificadoras de Riesgo para el grado de inversión. Se consignaba la previsional, las de App y contingencias. Además, una privada de unos USD 34,000 millones en bonos corporativos: https://www.expreso.com.pe/economia/deuda-publica-y-privada-del-peru-asciende-a-us-174000-millones/

John Rubino, señala que no es correcto relevar que la deuda federal de los EE.UU. ya casi iguala a la de la segunda guerra mundial: https://www.corona-stocks.com/learning-the-wrong-lesson-from-world-war-ii-debt/

Y que ello no disgusta ni preocupa, pues los EE.UU. ganaron la guerra y con el auge pagaron toda esa deuda. Muestra Rubino, extractos de un artículo del New York Times advierte que para pagar su deuda, EE.UU. tendría que gastar todo lo que marca su PBI.Y aun así, muchos halcones están instando a pedir prestado para alimentar la recuperación económica por la pandemia. Y acaban de aprobar casi un billón de estímulo fiscal.

Se espera que el déficit alcance los USD 3.3 billones para el año fiscal 2020, eso es el triple del nivel en el 2019.

Antes de la II Guerra “la deuda nacional” consistía principalmente en bonos. Pero en siete décadas, la política del gobierno ha pasado de endeudarse, cuando es necesario y luego extinguir rápidamente esa deuda, a hacerlo continuamente y al mismo tiempo alentar a pedir prestado aún más.

Así que lo correcto es la deuda total; es decir, la pública más préstamos comerciales, hipotecas, tarjetas de crédito, préstamos para automóviles, préstamos estudiantiles, etc.

El gráfico adjunto muestra la total a la que le falta los pasivos no financiados de los programas de derechos públicos y planes de pensiones.

Ello no existía en la II Guerra, por lo que esa comparación es una falacia que no resiste análisis.