OPINION | Borka Sattler: “La dama guerrera de la poesía”

"En este libro pone en alto su pensamiento femenino con la fuerza que la caracteriza, un eco al amor sublime y también su derecho de amar".
28 Mayo, 2020
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Tengo en mis manos, en este momento, tres libros de poemas de Dalmacia Ruiz Rosas que he vuelto a leer con todo deleite, ya que la vigencia de sus poemas siempre nos envuelve en imágenes nuevas y sorprendentes.



Dalmacia Ruiz Rosas Samohod (Lima, 1957), esta distinguida poeta peruana, es hija de Dalmacia Samohod, artista de la escena y promotora del teatro nacional, y del pintor expresionista Alfredo Ruiz Rosas.

Ella lleva en la sangre los genes de la expresión artística y es una de las más importantes poetas de nuestra literatura. Secuestro en el jardín de las rosas (1998), Conjunto de objetos encontrados (2006) y Roce en Roq (2012) son los tres poemarios donde se descubre el caudal de su fuerza interior.


En mi “Viento de palabras”, como el espacio es restringido, me dedicaré al primero de estos poemarios. Secuestro en el jardín de las rosas fue presentado en mi galería de arte el año de su publicación.

En este libro pone en alto su pensamiento femenino con la fuerza que la caracteriza, un eco al amor sublime y también su derecho de amar. Con serenidad y fortaleza su discurso poético es una melodía que manifiesta imágenes y se revela contra lo injusto.

Al decir de Róger Santiváñez, “muestra una línea muy particular que suscita un cambio de ritmo en la lengua castellana. Es una ofrenda floral”.
Incluyo tres de los poemas: “Tuve un amor oscuro / En noches como ésta pienso en él / Si él volviera / mi corazón habría vencido / a mis errores / Bajo la luna lo recuerdo” (pág. 15). “Señor / Soy tan pobre / Que la única / Ofrenda / Que pude traer / Soy yo” (pág. 29).

“Debo recordar / mi dolor es una melodía / el llamado de un insecto en medio de la noche / desde lo oscuro / sobre el silencio de los automóviles / rebotando en las ventanas / o en la punta de una ola /que se lo lleva todo” (pág. 23).

Nuestra poeta, en estos momentos, atraviesa un trance que afecta a la humanidad. Apelo a su fortaleza ya que es una guerrera que se admira, y así como en una ocasión se defendió con gallardía de ignorantes que interrumpieron su lectura de poemas, vencerá la contienda con el ímpetu de su ser.