“Los quipus son el parangón de la precisión prehispánica”

Matemático Manuel Medrano analiza el legado y el futuro digital del emblemático artefacto andino
28 Noviembre, 2021
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Existen 1386 ejemplares de quipu en 153 museos y colecciones alrededor del mundo. Desde Berkeley hasta Tel Aviv. Casi la mitad de los quipus existentes se encuentran en Europa. Se considera que representan menos del 1% de los que existían en los Andes y han sobrevivido hasta nuestros días.

Así detalla el matemático Manuel Medrano, desde Edimburgo, Escocia, para la agencia Andina. Para el especialista, los quipus son más que nudos para registrar información numérica y narrativa. “Son el parangón de la complejidad, precisión y socialidad prehispánica andina”, añade.

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Desde hace cinco años, Medrano, un matemático norteamericano, recorre museos en Estado Unidos, Suiza y Alemania analizando estos cordeles anudados que desarrollaron las culturas precolombinas. Y con frecuencia, se queda sin palabras ante la complejidad de los quipus.

El matemático de ascendencia mexicana acaba de publicar Quipus. Mil años de historia anudada en los Andes y su futuro digital (Lima, Planeta, 2021), en la colección Perú Breve, que dirige el politólogo Alberto Vergara.

El libro, que aún no tiene versión en inglés, le tomó dos años de redacción y en él también condensa las más recientes investigaciones en el mundo sobre los quipus; cita algunos de los cálculos de matemáticos y estadísticos sobre el potencial de los quipus para poder codificar o registrar información.

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Para el investigador ruso Vladimir A. Kuzmichev, por ejemplo, un quipu de tres cordeles habría podido exhibir más de 365,000 millones de configuraciones. “Hablar de los quipus es hablar de la complejidad, de un gran potencial para registrar información”.

Fue en el 2016, cuando Medrano estudiaba Matemáticas Aplicadas y Arqueología en la universidad de Harvard, que se introdujo en los quipus y el problema de su decodificación. En Harvard le llegó ese “momento Rosetta” al analizar los nudos de anclaje de los quipus tributarios del valle del Santa.