Gabriel Bustamante: “El seguro de vida es un acto de amor”

"La respuesta fue instantánea: “Porque no venderías ninguna póliza Gabriel, anda y ofrece, señor le vendo un seguro de muerte”. Grande señor".
16 Agosto, 2020
https://exitosanoticias.pe/v1/wp-content/uploads/2020/07/Covid-19-I-¡Preocupante-EsSalud-registra-entre-20-a-30-camas-UCI-solo-en-Lima-.jpg

Broker de Seguros: ¿Hola Pedro, pensaste sobre nuestra cotización para el Seguro de Vida por 500,000 dólares? Pedro el Prospecto: Si, y te digo que no, porque no quiero que al morir otro se ponga mi bata y mis pantunflas.


Broker: (Con buen kilometraje en el negocio, curtido, buen vendedor y acostumbrado a este tipo de objeciones, saca su as debajo de la manga).

Eso puede ocurrir Pedro si tu mujer, al morirte, no cuenta con una seguridad económica que tú le dabas y les permitía tener una vida holgada, placentera, con buena casa, buen status de vida, seguros médicos, tus hijos en grandes colegios, viajes afuera una vez al año, 2 clubs, entre otros.


Podría ser que tu mujer se case por obligación, pero con su seguro de vida por 500,000 dólares, puede hacerlo, como no, pero sería porque ella quiso, porque se volvió a enamorar, pero nunca por una necesidad económica.

El seguro de vida, que paradójicamente cubre la muerte, es un acto de amor. Pero permítanme recordar mis inicios en esta extraordinaria ciencia de los seguros cuando le pregunté a uno de mis profesores: por qué si un seguro contra Incendios cubre el fuego, un seguro contra robo cubre el atraco, un seguro contra el cáncer cubre esta penosa enfermedad, un seguro de choque cubre las colisiones o impactos, por qué, repito, no se llama seguro de muerte a los de Vida.

La respuesta fue instantánea: “Porque no venderías ninguna póliza Gabriel, anda y ofrece, señor le vendo un seguro de muerte”. Grande señor.

Decía entonces que el seguro de vida es un acto de amor porque el titular o asegurado nunca verá los beneficios, como si los ve cuando le chocan el auto su aseguradora se lo reparan con su seguro vehicular; o cuando entran a su casa le roban bienes y contenidos que están asegurados con su Póliza Domiciliaria; o cuando le roban su celular, laptop, Rolex y activa su seguro contra infortunios; en estos casos, en vida, ve la reposición o su cheque indemnizatorio.

Al morir deja la póliza a los suyos, a su esposa, hijos para que continúen sin él, pero los seguirá proveyendo, en su ausencia podrán seguir sus vidas como si el estuviera cumpliendo su rol de jefe del hogar.

Más vale tener un seguro y no necesitarlo, que necesitar un seguro y no tenerlo…Conocida sentencia a la que yo le agregaría, PERO SIEMPRE CON UN CORREDOR DE SEGUROS.

*Presidente de la Asociación de Consumidores y Usuarios de Seguros – ACUSE