Emanuel Soriano: “Quiero contar historias que movilicen a la gente”

El actor sueña con dirigir películas y escribir historias. No anhela la fama, por el contrario, todo lo toma con tranquilidad.
9 Junio, 2019

Escribe: Carla Inga | Fotos: Carlos Guerrero

Esquematizado, disciplinado y poco flexible, así se considera uno de los actores más destacados del teatro nacional. De lejos, Emanuel Soriano tiene un carisma llamativo, de esos que cautivan. Fue la actuación que lo llevó a encontrarse y convertirse en una pieza para contar historias.

A sus treinta años ha pasado de ser Cristóbal, un niño con síndrome de Asperger que lidió con el mundo luego de encontrar el cadáver del perro de su vecina (El curioso incidente del perro a medianoche) al capitán Pantaleón Pantoja, un militar con la misión de organizar un servicio de visitadoras para satisfacer a los soldados en la selva.

Tiene casi doscientos mil seguidores en Instagram, pero no se considera influencer, dice que no le interesa la fama y que no está conectado constantemente en redes sociales porque aumentaría su ego o le haría vivir en una realidad que no es.

¿Cómo entraste al mundo teatral?

Lo llevé desde el colegio, mi dilema fue estudiar ciencias de la comunicación o actuación. Primero postulé a comunicación para el desarrollo, pero no ingresé luego a Relaciones Públicas, pero en el caminó escogí comunicación audiovisual que es lo que me encanta, a pesar de que no la he realizado mucho, solo en la universidad, me fue bien, dirigiendo, contando historias, entonces eso quedaba pendiente en mí y la actuación siempre estuvo frente a mí y me dijo esto es para lo que estas hecho, a contar historias y a movilizar a la gente.

¿Cómo calificas al teatro?

El teatro es increíble, es un arte, es la humanidad misma representada en el escenario.

¿Tienes en mente hacer alguna película?

Sí, claro no sé si una, quizá varias. Pero sí, me encantaría y sé que toma un montón de tiempo. Admiro el trabajo de la película Retablo, que ha tomado tanto tiempo hacerla, esa dedicación de ir allá (Ayacucho) y vivir un año porque creo que eso es lo que necesitamos, productos donde nos tomemos el tiempo de analizar, investigar y conectar con los personajes. Quiero tomarme la calma de hacer un proyecto que cuente algo y con el que la gente se conecte.

De todos tus personajes, ¿cuál ha sido el personaje que más has disfrutado?

Todos tienen algo que disfrutar, sino no haría el proyecto. Todos mis personajes han tenido algo con qué jugar o yo finalmente voy acercándolo a mí y encuentro la manera de hacerlo mío.

¿Qué es lo que te deja ser actor?

Acercarme a la gente, no por una llegada de popularidad, sino acercarme al ser humano, entenderlo, analizarlo, observarlo, comprenderlo para llevarlo a la escena y representarlo, no juzgarlo, sino ahondar en lo que le puede pasar a ese personaje como si me pudiera pasar a mí o a cualquiera y llevarlo al escenario para que la gente lo vea humano.

¿Qué es el amor para ti?

El amor es todo. A través del teatro, hago un llamado a la consciencia sobre el verdadero amor, que es totalmente desapegado, no es el amor egoísta que quiere tener, sino el que deja ir porque quiere lo mejor para la otra persona.

¿Con qué sueñas?

Me encantaría dirigir, es a lo que apunto, me encantaría escribir. Quiero contar historias que movilicen a la gente, ya quiero dejar de ser el protagonista de las historias, sino más bien el creador de ellas.