El comercio electrónico podría crecer un 200% y convertirse en motor de la reactivación económica

La Cámara Peruana de Comercio Electrónico plantea propuestas concretas para generar más empleo de calidad y acelerar la transformación digital de las MYPES.
30 Abril, 2020
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La Cámara Peruana de Comercio Electrónico (CAPECE), el gremio de las empresas que forman parte de la industria del Comercio Electrónico en el Perú, saluda las medidas de aislamiento social adoptadas por el gobierno para mitigar el impacto del COVID-19, y al mismo tiempo expresamos nuestra preocupación por la contracción económica que actualmente experimentamos en el país: 42% de los peruanos ha dejado de recibir su salario producto de la cuarentena



 

Los microempresarios y emprendedores tienen un rol protagónico en el Perú, pues representan 95% del total de empresas (5.3MM), sostienen al 77% de los empleos en el país


 

El comercio electrónico no solo existe en Lima, este se desarrolla 60% en Lima Metropolitana y 40% en el resto del país, y permite además digitalizar a la microempresa para llevar su oferta de productos a nivel nacional.

 

Hasta hace poco, la decisión sobre comprar o no en Internet dependía del conocimiento del medio o de las ofertas que se pudieran ofrecer a través del mismo. Ante las medidas de aislamiento social exigidas por el COVID-19, las compras por internet representan ahora la principal alternativa para evitar el corte en la cadena de pagos en muchos otros sectores y al mismo tiempo proteger la salud de los ciudadanos.

 

 

EL COMERCIO ELECTRÓNICO ES EL MEJOR ALIADO PARA LA CIUDADANÍA:

 

  • El comercio electrónico permite que muchas más personas permanezcan en casa, y se abastezcan de alimentos, productos de primera necesidad y otros rubros como electrodomésticos, tecnología y hogar, entre otros, mediante la entrega a domicilio. Considerando 1 persona a cargo de realizar entregas a domicilio, puede hacer 40 entregas diarias, lo cual significa que el comercio electrónico puede reemplazar 2 millones de personas con apenas 50 mil personas en circulación en las ciudades, cada semana.

 

  • Esta capacidad de contribución del comercio electrónico para reducir la movilidad urbana es aún más importante, si consideramos que según el censo oficial 2017 del INEI 51% de los hogares en el Perú no cuenta con refrigeradora, lo cual crea la necesidad de salir de casa en forma diaria o interdiaria para abastecerse de alimentos.

 

  • El comercio electrónico en Perú incluye una amplia gama de categorías y sectores, tales como supermercados, farmacias, retailers, galerías de venta de equipos de cómputo para el teletrabajo y tele educación, entre otros, quienes en conjunto han crecido a una tasa promedio anual por encima del 30% en los últimos años. Cabe mencionar que la categoría de reparto a domicilio de restaurantes tiene un peso menor a 1%.

 

  • Sumando el tráfico conjunto de todos los e-marketplaces, generan un total de casi 1 millón de visitas diarias, lo cual representa una gran oportunidad para el crecimiento en las ventas de microempresas con interés en una mayor visibilidad para sus productos.


Es por todo esto que respetuosamente proponemos al gobierno SIETE ACCIONES para que el comercio electrónico pueda contribuir con la reactivación económica, la generación de empleo de calidad y el impulso de la microempresa y al mismo tiempo con la seguridad sanitaria en el país:

 

Autorizar el traslado logístico de productos adquiridos mediante canales de comercio electrónico sólo a empresas con capacidad de cumplir con los protocolos sanitarios dispuestos por el Ministerio de Salud (MINSA), en las actividades de embalaje, manipulación y entrega de los productos, incluida la eliminación de la aglomeración de agentes de recojo en zonas de la ciudad con una alta densidad de compras electrónicas.

 

Crear una mesa de trabajo público-privada para la estandarización de protocolos de bioseguridad para una logística de CONTACTO CERO en toda transacción de comercio electrónico, incluidos los procedimientos para el cuidado de la salud de los agentes de recojo y el adecuado tratamiento de los paquetes en cumplimiento de la normativa vigente aplicable a los operadores logísticos.

 

Fortalecer los mecanismos de supervisión permanente del cumplimiento de dicha política a cargo de las autoridades correspondientes, bajo responsabilidad de los operadores a cargo del traslado físico de los productos adquiridos a través de canales de comercio electrónico.

 

Sustituir el uso de dinero físico por alternativas de dinero electrónico que permitan el cumplimiento de la distancia social entre agentes de distribución y clientes de comercio electrónico.

 

Acelerar la transformación digital de la microempresa mediante la masiva adopción formal del comercio electrónico, a través de programas de capacitación, difusión y transferencia tecnológica y el aprovechamiento de su economía de escala para el desarrollo de nuevos negocios.

 

Crear incentivos tributarios para facilitar el acceso a internet en las microempresas.

 

Promover la formalidad y la generación de empleo de calidad, mediante mecanismos de contratación laboral que faciliten la absorción de empleo en industrias cuya actividad económica es seriamente afectada por el COVID-19.

 

Estas medidas han sido presentadas formalmente al Ministerio de Producción (PRODUCE), con quienes nos ponemos a disposición para trabajar en conjunto y consolidar al comercio electrónico como un aliado en la reactivación económica con seguridad sanitaria en el país.

 

De otro lado, exhortamos a los comercios a realizar entregas a domicilio sólo mediante empresas formales que formen parte de su cadena de suministros, para asegurar el correcto protocolo de seguridad, salud y buenas prácticas de almacenamiento y distribución.

 

Finalmente, quienes conformamos CAPECE reiteramos nuestro convencimiento de que la reactivación económica sólo tiene sentido sujeto a un pleno cuidado de la salud de todos los peruanos, y por lo tanto lamentamos las decisiones tomadas por algunas empresas que participan en la industria del comercio electrónico, que han hecho caso omiso a las disposiciones del Gobierno en materia de salud pública.