El 40% de mujeres con discapacidad mental fueron violadas

Especialistas del Instituto Nacional de Salud Mental refieren que en la mayoría de los casos no denuncian porque no saben cómo hacerlo o no entienden la magnitud del daño.
25 Abril, 2019

No entendía lo que pasaba, porque esos sujetos la sujetaban y hacían cosas que ella no le desearía a nadie. No era la primera vez que ocurría y temía que no sería la última, pero en su mente difusa no sabía cómo denunciar. Al igual que ella, al menos el 40% de las mujeres con discapacidad mental severa tienen antecedentes de violencia sexual.



Así lo reveló la psiquiatra Vanessa Herrera, de la Dirección Ejecutiva de Salud Colectiva del Instituto Nacional de Salud Mental Honorio Delgado Hideyo Noguchi, en una entrevista a diario Exitosa. El análisis —basado en estudios de América Latina— evidencia que el riesgo que tienen de sufrir ese tipo de ataques es hasta cuatro veces mayor al resto de las féminas.

No denuncian

El peligro se multiplica por la ‘doble discriminación’, es decir, ser mujer en una sociedad con altos niveles de violencia machista y tener menos posibilidad de defenderse al presentar cierto tipo de discapacidad mental. Asimismo, en el caso de personas con discapacidad intelectual no saben cómo pedir ayuda ante ese tipo de hechos.


La especialista declaró que existe un subregistro importante porque las víctimas de violencia sexual que integran ese grupo vulnerable, en su mayoría, no denuncian. Ello debido a que no les creen, carecen de soporte familia o social para solicitar ayuda o por el prejuicio social. Cabe indicar que parte de los agresores suelen ser miembros de su propia familia.

Infancia de abusos

Herrera informó que los abusos ocurren, sobre todo, cuando son menores de edad. “Niños y adolescentes que tienen cuidadores o poseen discapacidad mental severa; personas con trastornos mentales graves, como la esquizofrenia, que se desconectan y sujetos pueden invadir su espacio íntimo y abusar de ellas”, precisó.

En el caso de féminas con esquizofrenia, sostuvo que el trastorno psicótico aparece, por lo general, cuando son jóvenes y adolescentes. Eso hace que incluso lleguen a dormir —desnudas— en las calles, a causa de su separación de la realidad y el rechazo de su familia, lugares donde son presa fácil de individuos que las agreden.

“Ellas reportaron el abuso una vez que son tratadas y se reconectan con la realidad”, dijo. En este marco, explicó que mujeres con este tipo de trastornos o retrasos no son conscientes de las limitaciones entre su cuerpo y un potencial agresor. Tampoco saben cómo expresar lo sucedido y solo atinan a llorar y ponerse nerviosas.

Reportes en aumento

Si bien señaló que aún no manejan un balance de casos, debido a que se trata de un problema todavía “oculto” en la sociedad, dejó entrever que en los últimos diez años registraron un incremento en pacientes con ambas discapacidades atendidos que presentaban secuelas de abuso sexual.  Ante ese panorama, incidió en la necesidad de aplicar protocolos diferenciados en la atención a las víctimas en comisarías y otros establecimientos.

Señales de atención

La psiquiatra Vanessa Herrera, del Instituto Nacional de Salud Mental Honorio Delgado Hideyo Noguchi, precisó que entre los principales signos de alerta ante un caso de abuso en personas con discapacidad mental y/o intelectual figuran el cambio de estado de ánimo, se vuelven irritables, tristes o tienen pensamientos suicidas. O si tienen síntomas asociados a la actividad sexual. “Muchas de ellas empeoran sus depresiones, sus trastornos de conducta alimentaria o cuadros psicóticos. En otros casos sufren de estrés postraumático o ansiedad”, anotó.

Violencia machista que repercute

Los casos de abuso sexual en personas con discapacidad mental son un reflejo claro del nivel de violencia machista que existe en el país y que afecta a las mujeres, sobre todo, a los grupos vulnerables. La psiquiatra Vanessa Herrera argumentó que ello obedece a que los agresores, carentes de empatía, ven a las féminas como objetos sexuales.

“Estos hechos afectan a corto y mediano plazo a la mujer, en su calidad de vida e impacta severamente en su persona. Sin embargo, ellos no piensan en eso”, agregó. La tolerancia que existe en la sociedad y la falta de justicia contra los victimarios también repercute en los altos índices de violencia de género que se registran en el país.

Herrera destacó que el Ejecutivo, a través de la aprobación de protocolos de atención, trata de luchar contra el problema. Finalmente, recomendó a la población que si tienen familiares con discapacidad mental y temen que hay sido víctima de algún tipo de violencia acudan a los 103 centros de salud mental comunitarios y  establecimientos de salud mental.