Desentrañan misterio de la evangelización de esclavos en Perú

Reconstruyen el rostro de afroperuano que vivió durante la colonia.
3 Julio, 2021
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Durante la colonia, una población fue invisibilizada por siglos: los esclavos afroperuanos. Para desentrañar este misterio, un estudio está tras los rastros de este grupo que por aquella época tenía una esperanza de vida de 35 a 40 años, y que en muchos casos lograron ser evangelizaos por los padres camilos.


Toda esta investigación se inició hace un par de años, cuando el arqueólogo Luis Santa Cruz reveló el hallazgo de un cementerio de personas africanas y afroperuanas esclavizadas en la hacienda La Quebrada de San Luis de Cañete. Desde entonces indaga de cómo era la vida de esta población.

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“Los cementerios de este tipo no eran frecuentes. Los dueños de esclavos mandaban a que se deshicieran de los cuerpos y eran enterrados por familiares en donde podían”, cuenta Santa Cruz.

El caso de esta hacienda era distinto. Era propiedad de la orden de los camilianos o padres camilos, que tienen como misión principal velar por los enfermos. En la ciudad de Lima construyeron la iglesia de la Buena Muerte, por ejemplo.

Los padres camilos se preocuparon por catequizar a las personas esclavizadas a su cargo y que estas recibieran cristiana sepultura. Menciona que aún no han rescatado todos los cuerpos de este camposanto, pero que su cifra total podría acercarse a la del cementerio de esclavos más grande hallado en América, que se encuentra en Nueva York.

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Un dato que da es que más de la mitad de los cadáveres hallados son de niños. Uno de los cuerpos de adultos, bautizado como Josef, por ser uno de los nombres más usuales en los registros de la hacienda, fue usado para reconstruir la fisonomía de uno de los que cumplían trabajos forzados en la hacienda.

Del estudio, se supo que el sujeto había fallecido entre los 30 y 34 años. La esperanza de vida de varones en la hacienda era de 40, mientras que para las mujeres, 30.