Dennis Falvy: “¡Llegamos a la era del desorden!”

Analistas del Deutsche Bank alertan que la globalización llegó a su fin y ahora el mundo afronta un ciclo donde prima el proteccionismo, las guerras frías y mucha deuda.
20 Septiembre, 2020
https://exitosanoticias.pe/v1/wp-content/uploads/2020/09/Dennis-Falvy-¡Llegamos-a-la-era-del-desorden.jpg

Al ciclo trastocado, los analistas del Deutsche Bank lo llaman Era del Desorden, el que conlleva reversión de la globalización y transición demográfica. Esta etapa ha culminado con el Covid 19 y data de 1980 con la globalización.



A decir de los analistas del Deutsche, hay varios súperciclos durante los últimos 160 años: el primero entre (1860 y 1914); las grandes guerras y la depresión (1914-1945); Bretton Woods y el dólar respaldado por el oro y la era de la inflación elevada (1971-1980). Luego la segunda era de globalización (1980-2020) y la era del desorden (2020-????).

Globalización


Previo al desorden fue la globalización. La caída del Muro de Berlín, propició la abolición de las regulaciones y los controles de capital, que impulsaron el libre comercio y engendraron un orden mundial liberal. En ello fue importante “el Consenso de Washington” en 1989.

El apoyo masivo, generó y aseguró mano de obra, que también estuvo impulsada por China con costos muy bajos. Pero creció la desigualdad, a pesar que varios estratos en base a endeudamiento la pasaron bien hasta la sub prime del 2008.

¿Qué caracterizará a esta nueva era? El deterioro de relaciones entre Estados Unidos y China con reversión de una globalización desenfrenada. Y es que además hay problemas con el helicóptero money y el nivel de deuda.

La pandemia, hará difícil mantener la inflación dentro de sus objetivos; cercanos al 2% en países desarrollados. Las fuerzas inflacionistas y las deflacionistas son enormes. En teoría la respuesta de mayor gasto y estímulos monetarios, puede seguir siendo un factor de cambio para una mayor inflación en el futuro.

Los del Deutsche creen que la inflación dominará a medida que avance la década, pero ambas fuerzas traerán desorden en relación con la estabilidad vivida en la era de la globalización.

Además, habrá…

Los trabajadores con empleos precarios sufrirán los efectos del virus, lo que terminará repercutiendo en su renta. Mientras tanto, los empleos mejor remunerados están soportando mejor la crisis.

A su vez el Covid-19 está beneficiando a empresas tecnológicas y farmacéuticas, y riqueza para sus dueños. Esto incrementará la presión para la creación de un impuesto digital.

Lo mismo se plantea para una eventual robotización, de parte de Bill Gates.

Por otro lado, hay problemas con los jubilados actuales.

Las diferentes preferencias podrían terminar generando una lucha de generaciones. “Esta brecha se ha manifestado cada vez con más claridad en las preferencias políticas y con un aumento de las elecciones a nivel global que tienen en cuesta esta brecha entre generaciones”.

El clima

Este debate se producirá entre los que defiendan todo aquello que proteja el medio ambiente y el aire, frente a los que prioricen un mayor crecimiento económico. Esto es un conflicto entre generaciones. Ambas partes están cada vez más enfrentadas. Al final, el problema es de ideología, y esa es una división que puede ser imposible de salvar.

La próxima década será testigo de un debate fuertemente polarizado sobre la priorización del medio ambiente y la economía.

La tecnología

Las preferencias inmensas por las denominadas acciones tecnológicas (FAANG) en Wall Street, muestran a su vez con otras acciones como Tesla, una clara revolución de la tecnología a este tipo de empresas y un rompimiento a lo anterior en su fase productiva y de comercialización.

Pero siempre hay la duda de lo que sucedió en el año 2000, donde estalló una burbuja, que no obstante, dejó vivo a una gran parte del sector tecnológico que se integró progresivamente en nuestro sistema. Si ocurre esto último, señala el documento del Deutsche, habría importantes consecuencias en los mercados financieros durante un período de tiempo.

La respuesta es quizás un rápido cambio tecnológico que es tan positivo como disruptivo, pero con grandes ganadores y perdedores tanto en el sector tecnológico como en la economía global en general, sentencian los expertos.

Lo trae esta era

Finalmente, los analistas del Deutsche, señalan que esta era generará desorden e incertidumbre: proteccionismo, guerras frías, mucha deuda, volatilidad en los precios, tecnología por todas partes y lucha de clases y generaciones.

Y, aunque este año podría ser el que quede en los libros de historia económica, como el comienzo de la “era del desorden”, lo cierto es que la transición lleva ya varios años en marcha, pero hasta la llegada del Covid-19 no se ha visto de forma tan evidente. El virus ha sido el “catalizador” sin duda alguna.