Dennis Falvy: “La primera gran burbuja económica”

Un boyante y enloquecido mercado produjo en la próspera Holanda de 1637 su peor crisis económica denominada la ‘Fiebre de los Tulipanes’.
27 Septiembre, 2020
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Lo que pasa en Wall Street es de locos y por años se ha venido hablando de una reventazón de burbuja, En marzo el susto fue mayúsculo y aquello del dinero que es cobarde o que el ganado sale en estampida asustó a muchos. Contra todo pronóstico la Bolsa de Wall Street no sólo se recuperó, sino que anda rompiendo récords con acciones de tecnología y con otras que recién se inician como Snowflake que en su oferta pública de venta en un día subió más del 100% . Y si bien la Bolsa corrigió algo por el miedo que da el tema de un segundo brote y la incertidumbre de la vacuna, la timba sigue feroz con millones de Millennials en la plataforma de la APP Robinhood.



Tulipanes de locura

Es por ello que me pareció importante irme al pasado con los Tulipanes, en lo que hay un montón de bibliografía y hacer una síntesis de blogs como el de Salmón y otros para tomar nota de lo que pasó con la “Avaricia” y no creerlo. Ello fue luego con lo de los Mares del Sur en Inglaterra en que perdió su dinero Isaac Newton o el tema del famoso John Law hace300 años con su moneda fiduciaria y lo del Mississippi.


Los tulipanes arribaron a Europa Occidental a finales del siglo XVI.

Por varios motivos llamó la atención. La boyante situación económica en Holanda, derivada de su gran actividad comercial, hizo el resto; y a principios del siglo XVII, los bulbos de tulipán se convirtieron en piezas de coleccionista.

En la década de 1630, el panorama se volvió enloquecido, con un mercado de los tulipanes cada vez más activo.

En los años siguientes aparecieron diferentes tipos de tulipanes nunca vistos hasta antes, más altos, más coloridos, diferentes tonalidades… En poco tiempo el tulipán se había consolidado como un símbolo de ostentación y poderío económico entre la alta sociedad holandesa, todo el mundo quería tener uno.Dennis Falvy: "La primera gran burbuja económica"

El proceso por el cual el tulipán cambiaba de color era un secreto en aquel entonces para los agricultores. Hoy se sabe que ese proceso se debe al virus inoculado por el pulgón a la planta.

El color de la flor era aleatorio, nadie podía controlar de qué color sería un tulipán hasta que no había florecido, con lo que ciertos tulipanes con ciertos colores estaban mejor cotizados que otros más comunes.

En la segunda década del siglo XVII el precio de los tulipanes comenzó a crecer de forma descontrolada: se llegaron a vender casas señoriales, campos de cultivo, o granjas enteras a cambio de un solo bulbo.

En esos tiempos, todos querían comprar. En 1635 se llegaron a pagar 100,000 florines por 40 bulbos, y por un bulbo de la preciada especie Semper Augustus, se podían pedir 5,500 florines.

Gentes de todas las clases se lanzaron a comprar bulbos de tulipán, deshaciéndose de sus bienes más básicos, con la esperanza de revenderlos obteniendo un beneficio.

Cuenta Charles Mackay en su libro, que un marinero confundió un bulbo de Semper Augustus que había encontrado en su barco con una cebolla y lo cocinó junto a un pescado que le había regalado su mercader por traer la mercancía sana y salva.

A principios de 1637, algunos de los especuladores detectaron signos de agotamiento del mercado, y decidieron que era buen momento de vender y salir del mismo con sus ganancias.

Pánico por vender

Esta actitud se contagió rápidamente y el pánico se apoderó del país. Quienes tenían bulbos en esos momentos, adquiridos a precio de oro, se encontraron sin compradores. La situación era tal que el gobierno holandés trato de mediar, estableciendo unas normas que consideraban nulos los contratos realizados a partir de noviembre de 1636, y que establecían que los contratos de futuros debían ser satisfechos con un 10% de la cantidad establecida inicialmente. No resultó y la explosión de la burbuja dejó, como siempre ocurre, vencedor y vencido.

La locura había llegado a extremos, que ni el comprador ni el vendedor había visto en su vida el tulipán que se estaba comerciando. A mediados de los años 30 del siglo XVII grandes y pequeños inversores habían hecho fortunas increíbles en cuestión de pocos años. Todo era ganancias y lujo.

Hasta que llegó el 5 de febrero de 1637. Aquel día se hizo la última gran venta de tulipanes: 99 tulipanes a 90.000 florines (unos 20,000 dólares hoy en día). Grandes familias estaban en bancarrota y a las pocas semanas Holanda entraba en quiebra. Para saber más ver el Libro de Fernando Trías de Bes. “El hombre que cambió su casa por un tulipán”.

Y ojo hay quienes no le dan crédito al crac del Tulipan: https://magnet.xataka.com/en-diez-minutos/burbuja-tulipanes-mito-fue-irracional-llevo-a-nadie-a-bancarrota-1