Cinco pinturas del siglo XVII son Patrimonio de la Nación

Provienen de dos antiguos templos del Cusco y tienen figuras de arcángeles.
28 Junio, 2021
https://i0.wp.com/exitosanoticias.pe/v1/wp-content/uploads/2021/06/pinturas-patrimonio-Nacion.jpg

Cinco pinturas de la Escuela Cusqueña, de mediados del siglo XVII, fueron declaradas Patrimonio de la Nación por el Ministerio de Cultura por resolución publicada en El Peruano. Los lienzos son bienes muebles propiedad del Arzobispado del Cusco.

Se trata de cinco pintura elaboradas en técnica de óleo sobre tela; cuatro provienen del Templo de San Francisco de Asís de Maras y una del Templo de Tiobamba. Los dos recintos religiosos están ubicados en la región Cusco.

También puedes leer: Destacan valor de ‘Historia del Perú’ de Cortegana Vergara

La disposición señala que las pinturas del Templo de San Francisco de Asís de Maras representan al “Arcángel Gabriel”, “Arcángel Rafael”, “Triunfo del casto José” y “Arcángel Eliel”. El cuadro del Templo de Tiobamba representa al “Arcángel Rafael”.

Sobre la base de la iconografía y los rasgos de antigüedad, las obras tienen todas las características propias de la pintura de la Escuela Cusqueña del siglo XVII y se subraya que presentan los valores histórico-artístico, religioso y tradicional descritos en la Ley General del Patrimonio Cultural de la Nación.

  Bello testimonio

En la resolución se manifiesta que es oportuna su declaratoria y respecto al valor histórico-artístico de las piezas, se advierte que estos lienzos constituyen bello testimonio del estilo, las técnicas y los temas iconográficos desarrollados en los talleres artísticos de Cusco, en la segunda mitad del siglo XVII.

Sobre su valor religioso, como parte del acervo de dos templos católicos andinos, las pinturas constituyen una expresión de la religiosidad durante la época Virreinal, plasmado en cuatro figuras angelicales y un tema del Antiguo Testamento.

También puedes leer: Vuelve a brillar en el Perú perdido ‘Sol de Echenique’

Se resalta que el valor tradicional de las obras radica en que deben ser vistos integralmente como herencia de la religiosidad, el modo de entender el mundo y de las prácticas artísticas de la zona sur de nuestro país, las cuales perviven en nuestra cultura tradicional.