OPINIÓN | Víctor López García: Partidos y Gobierno, balance y perspectivas

Sin lineamientos políticos que definan una orientación. Sin programas de gobierno, regidos por la casualidad más que por la causalidad

PARTIDOS. Somos una democracia joven y frágil sin partidos verdaderos y sin políticos auténticos. Las organizaciones son legales pero no reales. Sin ideología o ideas que sustenten su accionar. Sin lineamientos políticos que definan una orientación. Sin programas de gobierno, regidos por la casualidad más que por la causalidad. Sin estructuras orgánicas, manejadas por cúpulas familiares o amicales o grupales. Con serios conflictos internos por la conducción. Enfrentados por cuotas de poder. Con una imagen deteriorada, degradada, decreciente. La inmensa mayoría cree que los políticos son ineficientes e inmorales. Mucho más ahora con el escándalo creciente de Lavajato u Odebrech que parece va a arrasar con todos. No hay confianza ni credibilidad. Hay inseguridad e incertidumbre respecto al futuro cercano. Hay una crisis integral de identidad y representación. Pero lo más grave es que no se avizora ni nuevas entidades, ni nuevos políticos. Crece “que se vayan todos”. Pero quienes los van a sustituir. No hay nada a la vista. Al menos por ahora.

 

GOBIERNO. Incapaz para conducir al país por el camino del desarrollo económico y el progreso social. El gabinete de lujo se ha mostrado inepto en general; con raras excepciones. La economía detenida y decreciente. La sociedad insegura por la criminalidad y el aumento del desempleo. Avances mínimos en la denominada “reconstrucción con cambios”. La “revolución social” tan solo un membrete. Un fiasco. Se equivocaron mucho. PPK gano por el voto anti y la ayudita de la pareja presidencial y sus funcionarios.

 

BALANCE. La política y la gobernabilidad es el ámbito más importante y decisivo para explicar las posibilidades y los límites del país de cara a su futuro. El gobierno seguirá siendo débil. El desgaste de PPK es acelerado. Es evidente su responsabilidad. Además ha mentido. Ya perdió legitimidad. Ha perdido autoridad moral y política. La gobernabilidad es precaria. La vacancia sigue siendo una posibilidad. Y con ella, todo es posible. Desde el aguante temporal de los vices hasta la asunción del presidente del Congreso y la convocatoria a nuevas elecciones. Un clima de inestabilidad que difícilmente puede detenerse y que más bien puede acelerarse. El pronóstico aparece reservado todavía. La cuestión es que hacer para que el país recupere la calma. Aunque en verdad hemos tenido pocos momentos de tranquilidad. Pero ahora estamos viviendo una situación especial de aceleramiento del estado crítico.

 

PERSPECTIVAS. Una posibilidad para parar de alguna manera el desencadenamiento que se avizora es un cambio integral del Gabinete Ministerial. Completo. Con un presidente que sea político lúcido y coherente, respetable y responsable, eficiente y transparente, abierto, flexible y tolerante; que abra juego a la mayoría de partidos y movimientos; y que integre a sus miembros en el mismo. Que asuma el manejo real del país y que emprenda el proceso importante y necesario de la reactivación económica, la urgente reconstrucción (efectivamente) con cambios y la reconciliación nacional. Cualquier cambio parcial va a ser endeble. Será visto como más de lo mismo.

TAMBIÉN PUEDES LEER: