OPINIÓN | Martín Belaunde Moreyra: Interpretación auténtica 20 años después

Conforme a ese inciso, producida la censura, el Consejo de Ministros debe renunciar y el Presidente de la República debe aceptarla dentro de las 72 horas siguientes.
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La Resolución Legislativa No 007 dictada por el Congreso el 9 de marzo último con el objeto de agregar el inciso e) al artículo 86 de su Reglamento, constituye una nueva interpretación auténtica de la Constitución. Vemos en su texto que cuando la cuestión de confianza es presentada por el Presidente del Consejo de Ministros a nombre del Consejo en su conjunto y esta es rehusada, hay crisis total del gabinete, aplicándose el inciso b) del artículo 86 de dicho Reglamento. Conforme a ese inciso, producida la censura, el Consejo de Ministros debe renunciar y el Presidente de la República debe aceptarla dentro de las 72 horas siguientes. Luego señala que el planteamiento de la cuestión de confianza  de “todo el gabinete” se rige por el primer párrafo del artículo 126 de la Constitución, en virtud del cual “todo acuerdo del Consejo de Ministros requiere el voto aprobatorio de la mayoría de sus miembros y consta en acta”. Hasta ahí bien, excepto por el énfasis puesto en la palabra “todo”, para reforzar el tercer párrafo de la Resolución Legislativa.

El segundo párrafo ha sido redactado como una limitación al planteamiento de la cuestión de confianza “cuando esté destinada a promover, interrumpir o impedir la aprobación de una norma o de un procedimiento de control legislativo”. La constitucionalidad de este párrafo es cuestionable desde el momento que tal limitación  no existe en la Constitución.

Sin embargo la inconstitucionalidad del inciso e) del artículo 86 del Reglamento de Congreso se manifiesta de manera evidente, en su tercer párrafo al señalar que “la facultad de disolución del Congreso de la República establecida en el artículo 134 de la Constitución procede únicamente cuando se han producido dos crisis totales del gabinete.” Y va más allá al señalar que “no se considera que hay crisis total cuando el Presidente del Consejo de Ministros renuncia unilateralmente ni cuando el Presidente de la República opte por designar a uno o más miembros renunciantes nuevamente en el Gabinete”

¿Por qué la evidente inconstitucionalidad? Primero al surtir efectos retroactivos, desde el momento que este Congreso ya censuró a un Presidente del Consejo de Ministros, ocasionando la dimisión de todos sus miembros, si bien algunos fueron nuevamente designados para integrar el gabinete reemplazante. Por consiguiente, esa crisis total no cuenta para los efectos del artículo 135 de la Constitución, que faculta al Presidente disolver al Congreso “si este ha censurado o negado la confianza a dos Consejos de Ministros”. Segundo, porque no existe ninguna norma constitucional que impida a los demás integrantes del gabinete censurado, con la obvia excepción de su anterior presidente, a integrar un nuevo Consejo de Ministros. Más bien diría yo que existe la costumbre, de que al producirse una “crisis total” ciertos ministros regresan. La palabra “total” que es el quid del asunto, se entiende en el sentido que al producirse la censura del Consejo, todos sus integrantes deben renunciar y su renuncia ser aceptada. Pero no hay ningún artículo de la Constitución que impida al Presidente de la República  nombrar a uno o más de los ministros renunciantes. He ahí la cuestión que perturba el orden constitucional porque desnaturaliza el régimen de pesos y contrapesos entre el Legislativo y el Ejecutivo.

 

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