OPINIÓN | Ántero Flores-Aráoz: Sí o sí, reforma electoral

“Considero que hay que repensar la existencia del Parlamento Andino, pero por lo menos la presencia del Perú…”

Ántero Flores-Aráoz / Ex Presidente del Congreso de la República.

Nuevamente me voy a referir al tema de partidos relacionado con la temática electoral, pues no basta circunscribirse a dictar reglas refe­rentes al financiamiento partidario, el tema es muchísimo más amplio.

Las principales reformas que aún esperan turno para ser tratadas son:

El excesivo reglamentarismo en materia eleccionaria, el que debe­ría corregirse mediante un texto único de la legislación electoral, suprimiéndose de las normas que se fusionen todo lo que sea irrelevante y repetitivo. Lo mismo debería suceder con el excesivo número de reglamentos emitidos por la auto­ridad electoral, y que se incrementa cada vez que se desig­nan nuevas máximas autoridades en el Jurado Nacional de Elecciones, como si para cada elección se requirieran más disposiciones que cumplir.

La reforma de la legislación sobre organizaciones políticas, restableciéndose las organizaciones vecinales y repensán­dose las regionales, que han quitado presencia e importan­cia a los partidos de ámbito nacional, que ya no tienen a quien controlar cuando los caciques departamentales se convierten en las autoridades de los gobiernos regionales.

En la misma reforma de la ley de partidos políticos, se re­quiere validar la presencia de adelantos tecnológicos como las asambleas no presenciales, las elecciones internas con mecanismos electrónicos, la firma digital, la utilización de correos masivos y otros elementos digitales, así como repensar el límite de candidatos que salgan de elecciones internas. Igualmente, si hoy tiene sentido poner cuotas u otros estímulos para la participación política de las damas.

También es importante la búsqueda de algún mecanis­mo técnico que sustituya a la cifra repartidora, que como hemos visto en las elecciones del año 2016, no ha sido equitativo, pues no se ha podido observar proporcionalidad en el número de miembros de cada bancada parlamentaria.

Adicional a lo expuesto, es recon­siderar la prohibición de reelección para gobiernos locales y regionales. Debe ser el elector quien decida si algunas autoridades de ambos ámbitos, merecen o no repetir su actuación gubernamental en sus respectivas circunscripciones.

En lo referente a la participación de los partidos en las justas electorales, ellas deben ser obligatorias. Las organi­zaciones políticas son para participar en política y si es que no lo hacen, no tiene ningún sentido mantenerlas vigentes en el Registro de Organizaciones Políticas.

Del mismo modo, las agrupaciones políticas que presen­taron candidatos presidenciales y/o parlamentarios, pero por mero cálculo político se bajaron del proceso, no tiene tampoco sentido que permanezcan inscritas, cuando por otro lado dejan de estarlo las que llegaron al final de la contienda electoral pero no superaron la valla establecida.

Pero lo que es muchísimo más importante de todo lo antes mencionado, es corregir lo que se han llamado los “vien­tres de alquiler”, en que partidos inscritos oficialmente, sirven para otorgar franquicias a terceras personas para que se presenten a las justas electorales bajo un símbolo que no es el propio. Esto se presta a mil y una conjeturas y la mayoría non santas.

Para terminar y relacionado con el tema político, considero que hay que repensar la existencia del Parlamento Andino, pero por lo menos la presencia del Perú.

Hay tarea para emprender

 

 

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