Intensifican búsqueda de presunto asesino de joven Marisol Estela

Ejército Peruano revela que exenamorado de la infortunada, el suboficial Luis Estebes Rodríguez, pidió un permiso y ahora se encuentra con paradero desconocido.

Nuevos detalles sobre el terrible crimen cometido contra Marisol Estela Alva, de 25 años, siguen saliendo a la luz y generando mayor dolor e indignación. Como se recuerda, el cadáver de la muchacha fue hallado dentro de un cilindro lleno de cemento. El informe de necropsia revela ahora que la estudiante de enfermería perdió la vida luego de que su asesino la perforara el cuello con un objeto punzocortante (de punta, hoja o filo).

En el documento también se lee que el cadáver estaba en estado de descomposición cuando fue encontrado dentro del cilindro sellado en un descampado de la avenida Pachacútec, en el distrito de Villa El Salvador, el último martes 4 de diciembre. Marisol estaba desaparecida desde el viernes 30 de noviembre.

Sospechoso no habido

Hasta el momento, todos los indicios apuntan a la expareja de la víctima como el autor de este horrendo crimen. Se trataría del suboficial de segunda del Ejército Peruano Luis Estebes Rodríguez, perteneciente a la Primera Brigada Multipropósito del Ejército, ubicada en el fuerte General de División Rafael Hoyos Rubio, en el distrito del Rímac.

A través de un comunicado, el Ejército informó que el suboficial se encuentra de permiso desde el 27 de noviembre hasta el 11 de diciembre de este año. Sin embargo, “debido a la gravedad de los hechos que podrían involucrar al suboficial Estebes Rodríguez, el Sistema de Inspectoría del Ejército ha dispuesto una investigación preliminar sobre la situación del referido militar, cuyo paradero en este momento es desconocido”, se lee en el documento.

Coartada

De acuerdo con agentes a cargo de la investigación, el militar habría pagado 150 soles al dueño de la retroexcavadora utilizada para cavar el hoyo en el que un grupo de presuntos extranjeros depositaría el cilindro con el cadáver. Asimismo, señalaron que el sospechoso habría dicho al propietario del vehículo pesado que necesitaba hacer un forado en la zona para colocar unos paneles publicitarios.

De otro lado, Juan Mendieta, propietario de la habitación que alquilaba la muchacha, ubicada en la urbanización San Francisco de la Cruz, en San Juan de Miraflores, dio otras pistas. El hombre mencionó haber visto en ese lugar el referido cilindro usado en el crimen. “Él (Luis Estebes) lo trae. Yo pensé que era porque no había agua. Es el mismo cilindro. Primero estuvo en el tercer piso y la semana pasada lo vi en el primero, pero ya revestido de bolsas de plástico”, indicó.

Del mismo modo, señaló que el viernes el sospechoso llegó temprano al cuarto y sacó una serie de cosas (las tablas de la cama, colchón, frazadas). Finalmente, Mendieta recordó con tristeza a la víctima. “Era una muchacha alegre, respetuosa, todo lo contrario a él, que se le veía de carácter complicado”, sostuvo.

Fin de la relación

Los familiares de la víctima llegaron desde Cajamarca para recoger los restos de la joven. En el lugar, Rosmery Estela, hermana de Marisol, indicó que la víctima ya había decidido poner fin a la relación de seis años que llevaba con Estebes, cansada de sus malos tratos. “El jueves ella me contó que le iba a terminar. Tenía pensado rehacer su vida lejos de él”, explicó.

En un audio difundido por un medio local se escucha a la mujer decirle a su prima que viajaría con un hombre de nombre Wilmer a Huánuco, dejando a entrever que ya había conocido a otra persona.

Tenía antecedentes

Asimismo, Rosmery Estela enumeró algunos de los maltratos del militar. Dijo que en una oportunidad su prima pidió un préstamo de 30 mil soles a una tía de ellas para poder empezar el negocio de una pastelería, ubicada en San Juan de Miraflores. Sin embargo, parte de ese dinero fue tomado por el suboficial, quien lo habría destinado a construir parte de su vivienda. Añadió que Marisol tenía pensado realizar viajes para ejercer su carrera, algo que no le habría gustado al sospechoso.

Se supo que el sujeto ya se encontraba en la base de datos de la PNP, pues en el 2015 registra una denuncia por lesiones. En ese entonces, Luis Estebes agarró a golpes a una persona en plena calle. Al mes siguiente, volvió a tener una denuncia por otra gresca. En el 2017 fue denunciado por conducir en estado de ebriedad.

FEMINICIDIOS AUMENTAN 10% CADA AÑO

Carlos Bromley, destacado médico psiquiatra, indicó que los crímenes de odio se están incrementando en nuestro país. “Son asesinatos de género que aumentan un 10% cada año. En el 2016, ocurrieron 100 feminicidios; en el año 2017, 121; actualmente tenemos ya 133 casos”, reveló el experto. Agregó que en el caso de Marisol, el asesino quiso  borrarla por completo de su existencia. “El homicida pretendió de una manera extrema que esta persona no exista, eliminando sus restos al quemarla y enterrarla”, explicó.

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