OPINIÓN | Martín Belaunde Moreyra: La rebelión de las máquinas  

¿Qué es la inteligencia artificial? Según Kissinger es “la capacidad de inventar y resolver complejos y crecientes problemas abstractos que parecen replicar la mente humana
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El presente artículo se inspira en uno escrito por el ex secretario de Estado Henry Kissinger para la edición de junio del 2018 de la revista “The Atlantic” titulado “Como Termina la Ilustración”, con el subtítulo “Filosóficamente, intelectualmente –en cualquier forma– la sociedad humana no está preparada para la Inteligencia Artificial”. Su insigne autor confiesa que dista mucho de ser experto en la materia, lo cual en mi caso resulta una verdad todavía más abismal. Pero nuestra ignorancia en el tema que es compartida por la inmensa mayoría de la población del mundo, conduce a un hecho que debemos tener en cuenta. La inteligencia artificial avanza a pasos agigantados y va a influir decisivamente en el curso del desarrollo humano, en el futuro inmediato y con mayor razón en el más distante. Estamos a la vera de grandes acontecimientos científico-tecnológicos que afectarán a la humanidad, incluso a través de sus más reputados expertos, que no podrán controlar el trágico e inevitable correlato de grandes catástrofes.

Pero empecemos por el principio, ¿qué es la inteligencia artificial? Según Kissinger es “la capacidad de inventar y resolver complejos y crecientes problemas abstractos que parecen replicar la mente humana”. Y luego agrega que es algo que va mucho más allá “del fenómeno de la automatización, considerada como la capacidad de alcanzar determinados objetivos a través de la racionalización y mecanización de ciertos instrumentos”. El suscrito diría recurriendo a mi memoria de lejanas épocas, cuando se introdujo en la producción industrial para repetir mil y un operaciones que antes se hacían manualmente con el riesgo de errores de mayor o menor consecuencia. La automatización se lograba por intermedio de ciertos aparatos que repetían incesantemente idénticos movimientos en forma exacta y constante para la manufactura de automóviles y otros artefactos industriales de uso masivo en la moderna sociedad de consumo.

La inteligencia artificial es algo muchísimo más trascendente porque implica en la práctica crear máquinas que actúan como si fueran cerebros humanos, reproduciendo neuronas, entre otras cosas, que funcionan a una velocidad muchísimo mayor que nuestra capacidad de pensar y racionalizar así como de calcular. Y Kissinger pone como ejemplo a las computadoras que no solo juegan ajedrez y vencen a los más connotados campeones mundiales, sino a las que compiten en el juego japonés del GO, mucho más complejo que el ajedrez al implicar un número tremendamente mayor de alternativas posibles en un tablero.

Sin embargo estas máquinas pensantes carecen de sentimientos y de valores morales, no tienen memoria en el sentido ético humano y por ello solo calculan fríamente y deciden de acuerdo a opciones que pueden resultar las más apropiadas en un cálculo exclusivamente numérico, sin contexto y sin tomar en cuenta las circunstancias que rodean a las tragedias humanas. En otras palabras, son máquinas heladas, así no sientan frío, porque están hechas de materiales inertes, que el hombre en su increíble inventiva les ha conferido una naturaleza virtualmente biológica. En mi opinión estamos creando la posibilidad de un infierno en la tierra, superior a las explosiones nucleares, también quizás porque puedan llevar a ellas más allá de la voluntad de sus creadores. Son nuevos Frankensteins que tal vez amenacen la existencia de la vida en el planeta.

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