OPINIÓN | Julio Schiappa: Jueces nuevos, justicia nueva

Lo cierto es que el núcleo del negocio de la corrupción judicial es nada menos que la libertad, el valor por el cual la humanidad ha sufrido varias guerras y revoluciones...

Si recapitulamos los diálogos del pecado entre jueces, fiscales, sus amigos empresarios, y hasta un coprolálico asesor del expresidente de la Corte Suprema encontramos que la palabra “hermano” revela un círculo de intereses privados y afecto personalísimo. Eres mi hermano, porque te identificas con un conjunto de valores que yo comparto, un estilo de relaciones que abarca desde líderes del país hasta la banda de ‘Caracol’. Vil interés económico que brota del poder. Todo condimentado con la sal chicha de la viveza criolla y las sombras del servicio judicial delivery.

Lo cierto es que el núcleo del negocio de la corrupción judicial es nada menos que la libertad, el valor por el cual la humanidad ha sufrido varias guerras y revoluciones. El tiempo que asegura plazos de impunidad es el otro componente de este negocio ilícito. El eje de la próxima reforma judicial sería bajar la alta rentabilidad de las coimas, aumentar los riesgos de ir a la cárcel y eliminar las oportunidades económicas de lucrar, todos los cuales son los incentivos para delinquir en los tribunales.

Entre las medidas disuasivas está el control de la Unidad de Investigación Financiera de la SBS durante el acceso y desarrollo de la carrera judicial, el restablecimiento de una verdadera Unidad de Policía Anticorrupción que vigile e investigue a los operadores judiciales, incluidos los abogados y personal administrativo. Algunos especialistas recomiendan la elección popular de jueces de primera instancia y jueces superiores, como se hace en muchos países del mundo con buenos resultados. Hoy 70% de los jueces son producto de la elección de sus pueblos, miles de ellos dedicados a la justicia de paz. Otros sugieren la selección en concurso público, con supervisión externa, de la Corte Suprema y el Consejo Ejecutivo del Poder Judicial.

¿Podrían estas medidas dar resultados en la situación actual del país y de sus poderes públicos? Solo si se purga de corruptos y se trae un nuevo contingente de jueces, los que deben ser formados en una Academia de la Magistratura de nuevo tipo, reforzando antes que nada su formación personal y ética. Nuevos jueces para una justicia nueva, elegidos por el pueblo y supervisados por la comunidad. ❖

* Consultor político y de gobierno

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