12 Ago, 2017

Yo quiero mi ceviche

La falta de limón para nuestro ceviche refleja que a alguien no le preocupó el tema en la cumbre del gobierno, o no le hicieron caso al ministro de Agricultura.

Por: Julio Schiappa

Cuando en el Perú el limón cuesta más de 14 soles kilo y en los hogares populares no se puede hacer ceviche, es señal que a la crisis política se ha sumado un potencial mal humor ciudadano de imprevisibles consecuencias.

La cosa es peor si estás con todos tus hijos en casa por la huelga del magisterio, más aún si al alza del limón se suman todas las frutas, el pescado y otros alimentos. Fatal. Pero la situación revela el mismo problema que todos comentan en calles y plazas. Alguien no ve en la estructura del Estado las cosas que el pueblo siente.

Aún en medio de la complicada ola de huelgas, los gobernantes tienen que prevenir conflictos futuros y ahorrarle sufrimientos a la población.

Nadie paró el alza del limón con una autorización de importación de Ecuador, adonde la ácida fruta está a 6 soles kilo. Son medidas regulatorias, ejecutadas por comerciantes privados, estimuladas por cualquier gobierno para parar una picada de precios. Es el mecanismo para ayudar al mercado a regularse. No aplicar, con decisión, medidas como esta, ha puesto de muy mal humor a la población, que sin colegios y sin ceviche, siente que tiene una soga al pescuezo.

Diríamos que es el clima ideal para que la guerra entre gobierno y oposición continúe, para que la sensación de falta de gobierno, crezca. Malo para el país.

Cabe recordar los tiempos en que el limón desató una crisis política temible en el Perú. La oposición a un proyecto de minería de oro en una zona limonera como San Lorenza, destinada a desaparecer con el proyecto, generó una campaña con el lema “yo quiero a mi ceviche”. El lema sirvió para parar el proyecto. Al salir la mina, el oro pasó a explotarse por mineros informales, un holocausto peor para la ecología y los limoneros de la zona.

La falta de limón para nuestro ceviche refleja que a alguien no le preocupó el tema en la cumbre del gobierno, o no le hicieron caso al ministro de Agricultura (dicen que sí conoce su chamba). Y, en el Perú, poner limón a precios accesibles en las mesas populares es una exigencia política de primer orden. Lo veremos los próximos días.

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