Una planta llamada Ilusión

“El Mundial Rusia 2018 es para nosotros no solamente un evento del deporte que nueve multitudes, ni tampoco una competencia donde ganará el mejor".
Una planta llamada Ilusión Una planta llamada Ilusión

Por Borka Sattler

No se puede decir que estamos en el mejor de los mundos, que la política da buenas expectativas. Hasta ahora ese nuevo despertar de cambios y justicia sigue en la tormenta, en la neblina espesa que impide la luz del Sol. Sin embargo, dentro de esa turbulencia de ataques e insólitas medidas para, según dicen, seguir existiendo, nuestra gente sabe cultivar una planta que es peruana ciento por ciento y se llama Ilusión.

Con mecanismos sofisticados, como palas y hasta tractores han querido pisotear y arrancar esa planta que se aferra con raíces de alegría, cariño y esperanza a nuestra tierra fértil. Esa bendita planta de colores roja y blanca es nuestra Selección de Fútbol, que abriga entre sus hojas y ramas, el sentir de la nación.

El Mundial Rusia 2018 es para nosotros no solamente un evento del deporte que nueve multitudes, ni tampoco una competencia donde ganará el mejor. En ese grupo de hombres que nos representan va el esfuerzo y el orgullo por estar presentes en un Mundial después de tantos años y el honor.

Hemos tenido grandes contrariedades de malos entendimientos e injusticias que han despertado inquietudes, dimes y diretes de vientos con mala intención, pero esos vientos que parecen huracanes, no han movido ni una hoja de esa planta peruana, Ilusión, que sigue erguida y fuerte iluminando cual candil.

Ahora, en estos próximos días, la planta de la Ilusión perfumará el ambiente con los espectáculos deportivos que están a nuestro alcance, donde serán fiesta familiar y servirán de paliativo en las contrariedades del diario vivir, conjugando alegría y unión al ver a nuestros muchachos y a su entrenador, en ese escenario que es una ventana al mundo en la que estará el Perú, un país bendito y sembrado de Ilusión.

Ruego a todos los santos, ángeles y sobre todo a Dios, que miren a esta tierra con ojos condescendientes y no dejen que esa planta peruana se marchite, no solamente en el caso del deporte sino en todas las instancias que nos rodean.

Por el momento la planta mira hacia el cielo iluminada por rayos de esperanza, ojalá que se quede así y que esa claridad no se nuble con las muchas nubes negras que encierran en oscuridades a la gente que lleva la responsabilidad del destino de nuestro país.

Nos tocan días de felicidades y emociones. Viva el deporte, viva el arte y los sentimientos que nos hacen vivir. Reguemos todos los días esa planta peruana llamada Ilusión, para que siga frondosa siempre.

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