The Cure: cuarenta años de luces y sombras

Su historia está marcada por la amistad entre sus integrantes, quienes se conocen desde la primaria, que cursaron en la Escuela St. Wilfrid de la ciudad sureña de Sussex.
The Cure: cuarenta años de luces y sombras The Cure: cuarenta años de luces y sombras

The Cure es, probablemente, la banda más importante que surgió en Inglaterra en las postrimerías de los setenta, que influenció a una generación completa en lo musical y en lo estético, como buque insignia del llamado “rock gótico” o “post-punk”, escuadra a la que también pertenecieron bandas como Bauhaus, Killing Joke o Joy Division. La fama de The Cure se basó en la misteriosa personalidad de Robert Smith, virtuoso guitarrista que impuso además un look inconfundible, su marca registrada: profuso maquillaje, peinados estrafalarios y prendas negras que después inspiraron a otros artistas como Echo & The Bunnymen, The Sisters Of Mercy, The Jesus & Mary Chain, entre otros.

Su historia está marcada por la amistad entre sus integrantes, quienes se conocen desde la primaria, que cursaron en la Escuela St. Wilfrid de la ciudad sureña de Sussex. Robert Smith comenzó a tocar batería, guitarra y teclados desde los 14 años, con sus compañeros Lawrence “Lol” Tolhurst, Michael Dempsey y Paul “Porl” Thompson, en múltiples ensambles escolares hasta convertirse en Easy Cure, en septiembre de 1977. Poco después, The Cure apareció como un trío integrado por Dempsey (bajo), Tolhurst (batería) y Smith, que acababa de añadir a sus talentos multiinstrumentales la función de vocalista.

 

Depresivas letras

Los discos Seventeen seconds (1980), Faith (1981) y Pornography (1982) presentaron canciones con letras existencialistas y depresivas enmarcadas en capas eléctricas de brillantes guitarras, bajos distorsionados y densos teclados. Pero la discografía de The Cure revela una vocación más diversa, con elementos de música oriental, jazz, funk y pop-rock con sonoridades acústicas. Simon Gallup, otro compañero de St. Wilfrid, reemplazó a Dempsey e introdujo el bajo de seis cuerdas, de penetrantes y graves frecuencias. Paralelamente a su trabajo con The Cure, Smith fue guitarrista entre 1979 y 1984, de Siouxsie & The Banshees y armó un efímero proyecto llamado The Glove, con Steven Severin, bajista de esta banda, otra pionera de la onda dark.

Esta trilogía se distanció drásticamente del ataque más directo de Three imaginary boys (1979) su álbum debut, que tuvo una accidentada salida al mercado: Fiction Records, su sello discográfico hasta el 2000, lo lanzó sin que Smith autorizara la lista de canciones ni carátula, por lo que fue reeditado en 1980 bajo el título Boys don’t cry. El tema del mismo nombre, el más emblemático del grupo, no había sido incluido en aquella primera versión.

En 1984 The Cure editó The top, un álbum sumamente psicodélico que anticipó varios años al shoegazing. Un año antes, la colección de singles Japanese whispers incluyó temas como The walk, Let’s go to bed y The love cats, las primeras señales de ese eclecticismo que alejó al grupo del rótulo “gótico” que tanto molesta actualmente a Smith: “The Cure es más que eso”.

 

La fama

La fama mundial llegó con álbumes como The head on the door (1985), la recopilación Standing on the beach (1986), el doble Kiss me, kiss me, kiss me (1987) y Disintegration (1989), que produjeron populares temas como In between days, Close to me, Just like heaven, Fascination street, Catch, Lovesong, entre otros, con su formación más recordada: Robert Smith (voz, guitarra), Porl Thompson (guitarra, teclados), Simon Gallup (bajo), Lawrence Tolhurst (teclados) y Boris Williams (batería).

En las siguientes décadas The Cure volvió al sonido denso que caracterizó su etapa más oscura, con álbumes como Wish (1992), Wild mood swings (1996) y Bloodflowers (2000), aunque siempre lograban ingresar a los rankings con luminosas canciones como Friday I’m in love, High o Mint car.

En 1989, Tolhurst fue despedido por su alcoholismo y reemplazado por Roger O’Donnell, extecladista de The Psychedelic Furs. “Robert salvó mi vida al sacarme”, publicaría el coautor de éxitos como Boys don’t cry o In between days en su autobiografía: “No habría sobrevivido de haber seguido”. Por su parte Thompson, cuñado de Smith, dejó la banda en 1994 y regresó brevemente en 2007-2008. Su lugar fue ocupado primero por Perry Bamonde y luego por el ex Tin Machine, Reeves Gabrels. El baterista Williams fue reemplazado, también en 1994, por Jason Cooper. O’Donnell y Gallup, quien fue padrino de Smith en su matrimonio con su eterna novia Mary Poole, permanecen en la versión actual del grupo, la misma que nos visitó en el 2013.

A finales del año pasado, importantes medios especializados -Spin, Classic Rock, New Musical Express- anunciaron que se viene preparando un documental que contará la historia definitiva de The Cure, con motivo de los cuarenta años de su primer single, Killing an arab (basado en la novela El extranjero de Albert Camus, de 1942), lanzado en diciembre de 1978. El film, a cargo de Tim Pope, director de los videoclips más famosos de The Cure, coincidirá con la gira mundial que el grupo iniciará en julio próximo para celebrar sus cuatro décadas de trayectoria, una de las más influyentes de todos los tiempos. Sus fans lo esperan ansiosos.

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