OPINIÓN | Yonhy Lescano: Sin pena ni gloria

COLUMNISTAS

OPINIÓN | Yonhy Lescano: Sin pena ni gloria

By Jhersson Henry Santiago Dolores

June 20, 2018

Ayer concluyó el periodo legislativo 2017-2018, bajo la dirección del fujimorismo y su aliado el Apra. Este es el segundo año de funciones de un Parlamento deslegitimado a causa de Fuerza Popular que, desde el primer día de funciones, demostró que no ha cambiado y que siguen siendo dictadores y prepotentes. En esa línea, han actuado contra los congresistas que se enfrentan a esa mayoría, implementando viejas prácticas que la población conoció en los años 90, dictadura, difamaciones y amenazas. Por eso, los ciudadanos están saliendo a las calles a marchar, exigiendo el cierre del Congreso.

Se termina la Legislatura con la reciente aprobación de la ley mordaza, que dispone prohibir la publicidad estatal en los medios de comunicación privados. Es una venganza por parte de este Congreso dominado por una bancada antidemocrática, que no resuelve las necesidades del Perú sino aprueba leyes junto con el Apra para conseguir sus fines, y arremeter contra el periodismo que denuncia malos manejos y graves irregularidades en el Congreso. Esto prueba lo dicho por Luis Galarreta, que amenazó con sacar una ley para amedrentar a los periodistas.

¿Por qué la prensa ha incomodado tanto a Fuerza Popular? Esta legislatura ha estado marcada por los escándalos en el manejo económico del Congreso. Los reportajes demostraron las compras sobrevaloradas de computadoras, frigobares, televisores y hasta rosas importadas. La mesa directiva junto con APP y el Apra no ha destacado solo por sus compras, sino también por sus nombramientos ilegales de allegados al fujimorismo que no cumplen con los requisitos. Se han nombrado, por ejemplo, a funcionarios con solo un año de trabajo en el Parlamento, beneficios que han obtenido como favor, mientras a otras personas con varios años de servicio en el Parlamento se les despidió estando enfermas de cáncer.

Eso no es todo. Cerramos una legislatura enterándonos de que la seguridad de este Congreso está en manos de militares fujimoristas retirados, dirigidos por Walter Jibaja, edecán del exmandatario Alberto Fujimori. Se supone que la seguridad debe estar al servicio de todos los congresistas, pero, más que seguridad, existe hostilidad y amenazas de muerte con coronas fúnebres, como se envió a mi despacho congresal. Nos hostigan, nos quieren amedrentar, difamando a través de los nuevos diarios chicha que son los ‘fujitrolls’ como operadores de las noticias falsas.

Por lo tanto, este Congreso termina su periodo legislativo sin pena ni gloria. Su presidente y su mayoría fujimorista salen sin respaldo ciudadano y hundidos entre las críticas.

*Congresista de la República