OPINIÓN | Martín Valdivia Rodríguez: El silencio de Martín Vizcarra

Gilbert Violeta, vocero de Peruanos por el Kambio ha ido, incluso, más allá: ha pedido que Vizcarra renuncie a su cómoda posición de embajador en Canadá y retorne al Perú
OPINIÓN | Martín Valdivia Rodríguez: El silencio de Martín Vizcarra OPINIÓN | Martín Valdivia Rodríguez: El silencio de Martín Vizcarra

Cuando un político entra en “cura de silencio” es, generalmente, porque obedece a una estrategia bien planificada. Un viejo profesor de periodismo solía decirnos en clase: “hasta el silencio comunica”. Y es verdad, sobre todo si de política se trata. El caso de Martín Vizcarra puede ser un ejemplo concreto de lo que hablamos. Hasta el momento, y pese a que las papas queman dentro de la olla, el primer vicepresidente de la República no dice “esta boca es mía”, en relación con la crisis desatada por el nuevo pedido de vacancia presidencial. Y eso es preocupante.

Preocupante porque Mercedes Aráoz, la segunda en línea luego de Vizcarra, no se cansa de utilizar los medios de comunicación para lanzar arengas de apoyo al Gobierno y de dejar muy bien sentada su posición respecto al pedido de vacancia y su lealtad al presidente Kuczynski. Preocupante porque ni ella misma se encuentra plenamente confiada en el proceder de Vizcarra, de quien se rumorea estaría apoyando la vacancia y, con ello, su asunción al poder.

Se esperaba que, frente a la arremetida contra PPK, el primer vicepresidente estaría tomando el primer vuelo desde Canadá para ponerse bajo los órdenes del jefe del Estado y apoyarlo desde todos los frentes: político, moral, ético. Nada de eso ha ocurrido, y hoy por hoy es el ausente más presente del Gobierno, abonando a los comentarios que hablan de una anuencia frente al pedido de vacancia que, por casualidad, lo ha presentado uno de sus mejores amigos, como es César Villanueva.

Gilbert Violeta, vocero de Peruanos por el Kambio ha ido, incluso, más allá: ha pedido que Vizcarra renuncie a su cómoda posición de embajador en Canadá y retorne al Perú “para ponerse al lado del presidente, ayudándolo como consejero político, como hombre de entendimiento”. Para el parlamentario oficialista, la ausencia del primer vicepresidente y, sobre todo, su silencio, motiva más de una suspicacia y da cabida a declaraciones que, como las de Keiko Fujmori, lo colocan ya como sucesor de PPK.

Que apoye o no al presidente de la República es una decisión personal de Martín Vizcarra. Si PPK es vacado, pero con sus dos vicepresidentes leales hasta el final, la sucesión democrática deberá de darse sin demora; pero si la decisión del primer vicepresidente de la República es ponerse la faja presidencial para que el país no entre en un hoyo y siga adelante por el bienestar de los millones de peruanos que vemos al país paralizado y esperando en un breve plazo la reactivación de la economía e inversión privada, será decisión plenamente suya. Porque lo que digo y escribo siempre lo firmo.

 

 

TAMBIÉN PUEDES LEER: