13 Abr, 2018

OPINIÓN | Martín Valdivia Rodríguez: ¿Se viene la Tercera Guerra Mundial?

Explicar los conflictos que se desatan en Oriente Medio siempre son difíciles de entender desde nuestra óptica latinoamericana.
OPINIÓN | Martín Valdivia Rodríguez: ¿Se viene la Tercera Guerra Mundial?
OPINIÓN | Martín Valdivia Rodríguez: ¿Se viene la Tercera Guerra Mundial?

El mundo nuevamente observa con estupor el careo incesante entre los Estados Unidos de Donald Trump y la Rusia de Vladimir Putin, enfrentados ahora por la sangrienta guerra interna que vive Siria desde hace más de siete años y que ha provocado la muerte de al menos 410 mil personas, según la ONU.

Para entender qué es lo que se juegan en este escenario de guerra las dos grandes potencias mundiales, sería bueno comentar en pocas palabras por qué tanto interés de ambos países por intervenir dentro de este conflicto interno. En realidad, esta guerra decide sobre muchas cosas, por ejemplo, si Rusia e Irán sustituirán a la Paz Americana, si Turquía saldrá de la OTAN y se seguirá acercando a Rusia, si Israel en el futuro se sentirá amenazado por la masiva presencia iraní en Siria y si el Estado Islámico, en cuanto haya un hueco, regresará.

El nuevo episodio que ha desatado esta escalada de violencia y los enconos entre Estados Unidos y Rusia es la muerte de al menos 42 personas por asfixia, tras un ataque químico contra la ciudad de Duma, uno de los últimos bastiones rebeldes a las afueras de Damasco. Washington culpa al régimen del presidente Bashar al Asad de haber mandado a envenenar a la población civil, en tanto Moscú alega que esta es solo una excusa que busca Donald Trump para atacar Siria y derrocar al dictador Al Asad.

Explicar los conflictos que se desatan en Oriente Medio siempre son difíciles de entender desde nuestra óptica latinoamericana. Allí no solo existen razones geopolíticas que involucran a las superpotencias, sino también un fuerte componente religioso donde el islamismo juega un papel fundamental. El tema es que una conflagración mundial sí nos perjudicaría a todos, pues la economía del planeta se vería afectada, amén de una posible amenaza nuclear que pondría en serios aprietos a la existencia de nuestra especie.

Lamentablemente, la Casa Blanca tiene un inquilino impulsivo, no importándole amenazar a la propia Rusia de lanzar misiles contra Siria. Felizmente, el presidente ruso no anima esa pelea “tuitera”, como la ha bautizado Putin, afirmando  que la “prioridad inmediata es evitar el peligro de guerra”, por lo que urgió a Estados Unidos y a sus aliados a no utilizar la fuerza contra Siria.

Ojalá la bravuconada de Trump quede en eso, una simple bravuconada, y no aprete el botón de un misil que pueda ser el inicio de una guerra mundial que nadie desea. La cordura y la diplomacia deben primar antes que la matonería y la sinrazón. Porque lo que digo y escribo siempre lo firmo.