11 Feb, 2018

“Se avecina un ajuste en la economía mundial con graves consecuencias”

Economista Waldo Mendoza sostiene que debe reducirse el déficit fiscal y advierte los riesgos por casos Lava Jato y el Club de la Construcción. En 2018 la recaudación mejoraría por precios externos altos.

Por Juan Mendoza / @JMendoza_Peru

Entrevista. Economista Waldo Mendoza sostiene que debe reducirse el déficit fiscal y advierte los riesgos por casos Lava Jato y el Club de la Construcción. En 2018 la recaudación mejoraría por precios externos altos.

Este 2018 será un año en el que la economía peruana es­taría marcada por factores como el posible incremen­to de los precios globales de las materias primas, el ruido político y los escándalos de corrupción que aún no ter­minan de agitar a la clase em­presarial. En ese contexto, el profesor e investigador del Departamento de Economía de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP), Wal­do Mendoza, da a conocer su perspectiva para este perio­do que recién comienza.

¿Qué opina sobre el creci­miento de la deuda pública y del déficit fiscal?

Es un problema estruc­tural. Con buenos precios de las exportaciones, la re­caudación crece y el déficit se reduce. Sin embargo, cuando los precios bajan, la recaudación cae, pero el gasto no lo hace al mismo ritmo. Estamos ahora con un déficit fiscal de 3.2%, deuda pública de 26% del PBI y con cinco años de política fiscal expansiva. Es momento de consolidar el fisco, procurar que el déficit vuelva a cerca de 1% del PBI que es la cifra que más o menos estabiliza la deuda al 30% del PBI.

¿Qué riesgos enfrenta la eco­nomía peruana?

Tenemos un riesgo externo y uno interno, por Lava Jato y el Club de la Construcción, que pueden generar grandes problemas. Creo que este 2018 va a ser un año especial porque casi todas las crisis económicas en el Perú han tenido un origen interna­cional. Y los indicadores que hemos estado revisando en los últimos meses nos dicen que se avecina un gran ajus­te internacional que podría tener graves consecuencias.

En los últimos días, la bolsa de los EE.UU. ha caído más de 5%, el precio del cobre también, y el dólar se ha for­talecido. Si este patrón conti­nuara, ¿cómo nos afectaría?

La principal correa de transmisión de nuestra economía con el mundo es el precio de los minerales. Además, si hay turbulencias financieras, suele haber al­zas en las tasas de interés y alzas en el tipo de cambio. Las crisis internacionales nos agarran cuando caen los pre­cios de los minerales, salen capitales y aumenta el tipo de cambio.

¿Qué podrían hacer el BCRP y el MEF para enfrentar el ajuste internacional?

En el caso del BCRP (Banco Central de Reserva del Perú), hacer política monetaria expansiva es fácil cuando entran capitales y el tipo de cambio está cayendo. Pero, no es fácil en el escenario opuesto. Desde el lado del MEF (Ministerio de Econo­mía y Finanzas), no estamos tan fuertes como en 2008 y 2009, porque hemos tenido cinco años de expansión fis­cal, cinco años de caídas en la recaudación, cinco años en los que el gasto ha ido creciendo a paso más o me­nos constante. El poder de la política macroeconómica es menor que en la crisis del 2008 y 2009.

¿Por qué nos recuperamos tan rápido de la crisis del 2008?

Porque así como la crisis fue turbulenta, violenta e hizo caer radicalmente los precios internacionales, al año los precios se vieron recuperados totalmente e incluso habían subido por encima de sus niveles an­teriores. Fue una crisis “V”, entonces, en esa coyuntura el BCRP agotó sus municio­nes y creo que lo hizo bien. Pero otro hubiera sido el juicio si esa crisis duraba un poco más.

Tomando en cuenta el esce­nario internacional, ¿qué potencial tiene nuestra eco­nomía de crecer más de 3% o 4% en el 2018?

Todo depende del tamaño del ajuste internacional. En el 2008 y 2009 observamos una caída virulenta en la bol­sa americana, y el crecimien­to de la economía peruana pasó de 9% a 1%. En la histo­ria mundial yo no conozco ajustes suaves. Más bien, los ajustes generalmente son bruscos, sobre todo des­pués de un largo período de expansión. Y si ese esce­nario es el que veremos en las próximas semanas, hay que cambiar radicalmente todas las proyecciones de la economía peruana porque, como sabes, casi un 60% o 65% de lo que pasa en el Perú guarda relación con lo que pasa afuera.

Se proyecta que la inversión pública crecerá más de 15% en 2018. ¿Es esta viable en un contexto de dificultades para muchas empresas por escándalos de corrupción?

El grueso de la proyección de crecimiento para 2018 y 2019 está en la inversión pública y el sector cons­trucción, que son lo mismo. Pero, efectivamente, como sostienes, ¿quiénes van a en­cargarse de la construcción de las carreteras, caminos y escuelas si las 30 empresas más grandes tienen proble­mas? ¿Qué empresas van a tomar las concesiones en los próximos tres o cuatro años? ¿Por qué los bancos tendrían que tratar nor­malmente a estas grandes empresas? Hay un fenóme­no entre real y bancario que va a dificultar el crecimiento del sector construcción y la inversión pública. En una de esas, la probabilidad baja en este momento, se junta con el choque externo adverso, y este choque interno, tam­bién adverso, sería el esce­nario peor y fatal para la economía peruana. Y ojo que eso no tiene que ver con la vacancia ni con el indulto, es un tema básicamente de la corrupción que ha enlodado todo: Lava Jato y el Club de la Construcción.

¿Qué piensa sobre la eficien­cia y la rentabilidad social de los grandes proyectos y con­cesiones en el sector público en los últimos años?

Es difícil hablar sobre la calidad y eficiencia de estos grandes proyectos. En este contexto, de una economía mundial que puede estar quebrándose y de dificulta­des prácticas para agilizar la inversión pública, yo creo que habrá que buscar alter­nativas en obras pequeñas con municipios y gobiernos regionales, con un cálculo fino de cuánto van a poder gastar realmente. Creo que la nueva Contraloría está con­tribuyendo a que el gasto sea un poquito más eficiente con el control concurrente.

¿La inversión privada se re­cuperará? ¿Qué pasará con la minería?

El principal determinante de la inversión privada son los precios internacionales. La inversión privada ha em­pezado a subir porque los precios internacionales se han elevado. La inversión de­bería aumentar en minería, que es un sector importante por su impacto sobre el ca­non que llega a municipios, regiones y universidades y eso debe tener un efecto re­activador potente. Por eso es que en el Perú nos move­mos unos puntos más, otros puntos menos, al ritmo de la minería. Si los precios internacionales no caen, la inversión debería despegar este año al margen de lo que pase con la política.

¿Es momento de subir los im­puestos para cerrar el déficit?

Creo que los responsables en el MEF deben de jugar con escenarios. Y los escenarios ahora tienen un intervalo bien grande porque el ajuste puede ser uno suave, poco pro­bable, grande, más probable, o muy grande, que es lo más probable. El MEF lo tiene difícil porque el escenario externo puede complicarse y el domés­tico ya está complicado.

¿Cuál es tu perspectiva para el plan de Sunat de fiscalizar a la mediana empresa para incrementar la recaudación?

El tema de ampliar la base tributaria lo venimos dicien­do por más de 40 años. En realidad, debe ser bien difícil porque todas las personas capaces que han pasado por Sunat no han podido ha­cerlo. La intención es buena, pero cuánto se consigue efec­tivamente de recaudación es más discutible.

Al final, el destino de la recauda­ción en el corto plazo está, lamentablemente, en los precios internacionales.

Entonces la recaudación del año 2018 estará sustentada en los buenos precios inter­nacionales…

Sí, porque el impuesto a la renta se paga con una base que arrastra el año anterior, entonces como los precios en el año 2016 y 2017 han estado muy buenos, la re­caudación del 2018 va estar muy buena. ¿Qué pasará en el 2019? Dependerá de cómo le va a los precios en el 2018 y eso está por verse.

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