31 Jul, 2017

Raúl Mendoza Cánepa: Gesto y mensaje

Su elección para la Mesa Directiva es un mensaje implícito aun cuando esté obligado a asumir el papel conciliador que le corresponde...

Por: Raúl Mendoza Cánepa

En política no todo son palabras, a veces bastan los gestos. Mien­tras el fujimorismo encumbra a Luis Galarreta como presidente del Congreso, el gobierno persis­te con Marisol Pérez Tello, Marilú Martens y coloca el fajín a Fiorella Molinelli. Más allá de sus indiscu­tibles capacidades, en cada elec­ción hay un gesto, una manifesta­ción sutil. “Yo te sigo vigilando” y, del otro lado, “Yo sigo en lo mío”. El gobierno mantiene sus alfiles y se reembarca en la continuidad tecnócrata. El fujimorismo, leídas sus críticas al mensaje presiden­cial, conserva su talante opositor.

Como vocero, Galarreta dijo al­guna vez que “estamos frente a un gobierno que no quiere que el Congreso le haga control polí­tico…”. Su elección para la Mesa Directiva es un mensaje implícito aun cuando esté obligado a asu­mir el papel conciliador que le co­rresponde como autoridad de un poder representativo y plural. El gesto de PPK también es directo, no se esconde en sutilezas.

Jugar al enroque ministerial y mantener piezas que el adversario ya tenía en la mira, supone una provocación al opositor. El gobierno desoye a los analistas que le sugieren un gabinete más político y le alcanza un mensaje al fujimorismo, “las decisiones las tomamos nosotros” ¿No fue Chinchero el eje de un conflicto con el Congreso? ¿No fue la ideo­logía de género una confronta­ción con sectores conservadores que una buena parte del fujimo­rismo representa? ¿No es el tema de las procuradoras demasiado sensible y la aversión de la mi­nistra de Justicia al indulto a Fuji­mori una actitud que suma más que resta a la reunificación del fujimorismo? ¿Cómo asumirá Kenji la ratificación de Pérez Tello (renuente al indulto)? ¿Felicitará a PPK? ¿Habrá que aguardar un nuevo selfie con Nancy Lange?

Los gestos de estas fiestas y el mensaje presidencial nos dan una señal de que lo que viene será la reedición de lo anterior, el sexto año de Humala, quizás el séptimo. El mismo gabinete, anuncios que darían largada sin el cumplimiento de metas pre­vias, una agregación de iniciati­vas superpuestas ¿Y los Paname­ricanos? ¿Y los hospitales? ¿Tanto es el panorama de obras que PPK se salta a Castañeda y limeñiza su discurso prometiendo la descon­gestión del tráfico con más burocracia?

Que la reconstrucción dinamice la cadena de sectores, reactive en alguna medida y genere empleo, pero bien vendría una dosis de racionalidad en nuestras maneras de hacer política.

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