16 Abr, 2018

Radiohead: De one-hit-wonder a la cima del rock mundial

“El quinteto de Oxford es considerado uno de los grupos más importantes de la historia del rock, gracias a su capacidad para reinventarse y transgredirse a sí mismos”.
Radiohead: De one-hit-wonder a la cima del rock mundial
Radiohead: De one-hit-wonder a la cima del rock mundial

Un cuarto de siglo después de lanzar Creep -una canción que se convirtió en himno para aquellos chicos raros a quienes las chicas lindas miraban con una mezcla de conmiseración, temor y asco en salones y pasillos de colegios y universidades del mundo-, el quinteto de Oxford es considerado uno de los grupos más importantes de la historia del rock, gracias a su capacidad para reinventarse y transgredirse a sí mismos, a contramano de lo que recomendaban tendencias, disqueras y sus propios seguidores.

El tema, incluido en su debut Pablo honey (1993), es un cruce entre With or without you de U2 y Smells like teen spirit de Nirvana, una “balada” de música ondulante y letra de amor platónico frustrado cuyo inicio calmo es interrumpido por desgarradoras guitarras y una voz aguda, en falsete, que expresa tensión psicótica. La banda ya llevaba algunos años en pequeños circuitos de rock alternativo bajo el nombre On a Friday y acababa de firmar un auspicioso contrato con EMI Records para grabar seis álbumes. El éxito inmediato de Creep amenazó con convertir a Radiohead en una más de las tantas one-hit-wonder (cuya popularidad se debe a un solo hit) en plena era del grunge y el britpop.

Sin embargo bastó poco tiempo para que Thom Yorke (voz, guitarra, teclados), Jonny Greenwood (guitarra, teclados), Ed O’Brien (guitarra, teclados, coros), Colin Greenwood (bajo) y Phil Selway (batería) se desmarcaran de todos los membretes que la prensa especializada quiso endilgarles. Su segundo disco, The bends (1995), mantuvo algunas características de la onda grunge con la que habían sido identificados, pero canciones como High and dry o Fake plastic trees sorprendieron por sus fondos acústicos y melodías lánguidas, anticipos de lo que serían sus próximos lanzamientos.

Nueva estética sonora

OK Computer (1997) fue un compendio de influencias: de los Beatles al Krautrock alemán, de lo progresivo a la electrónica. Temas como Paranoid android, Karma police o No surprises definieron su nueva estética sonora, y la gira mundial sirvió de insumo para el documental Meeting people is easy (1998). Pero lo más arriesgado estaba por venir. Los discos Kid A (2000) y Amnesiac (2001) terminaron de confundir a su público con complejos pasajes electrónicos, generando reacciones opuestas. En esta etapa Jonny Greenwood incorporó el teclado generador de ondas Martenot, de sonido similar al theremin, utilizado en los años treinta y cuarenta por músicos orquestales avant-garde como los franceses Edgard Varèse u Oliver Messiaen, que influenciaron el desarrollo musical del guitarrista, uno de los mejores de su generación.

A pesar de que Yorke –siempre dispuesto a responder críticas- consideraba que sus cambios “no eran tan radicales”, era evidente la distancia que había entre el ataque guitarrero de sus dos primeros álbumes y la ecléctica propuesta que ahora presentaban, inspirada por artistas de pop electrónico vanguardista como Björk, Autechre y Aphex Twin. Hail to the thief (2003), su última producción con EMI, fue un muestrario de todo lo aprendido: rock, free-jazz y electrónica se conjugan con pianos, cuerdas y guitarras acústicas, entre melodías distorsionadas y espaciales, siempre con esa atmósfera angustiante provista por las letras de Yorke, que abordan tanto reflexiones de intimista depresión como ácidos comentarios sociales, ambientalistas y políticos.

In rainbows (2007), su primer lanzamiento independiente, arremetió contra el sistema convencional de ventas de la industria musical. Radiohead ofreció el álbum en su website, anunciando que podía descargarse pagando lo que uno quisiera. La estrategia generó una nueva polarización entre quienes la consideraban una innovadora forma de relacionarse con el público y quienes solo vieron una fórmula marketera para producir expectativa y aumentar sus ingresos. Musicalmente, In rainbows sigue la línea de su antecesor, condensando los estilos desarrollados entre 1997 y 2003. Radiohead: The best of (2008), álbum recopilatorio lanzado por EMI Records, rápidamente se convirtió en Disco de Platino.

Formación estable

Una de las principales características de esta banda es su estabilidad. A diferencia de otros artistas icónicos de los noventa, Radiohead ha mantenido la misma formación desde sus inicios. Esta lealtad se extiende a colaboradores cercanos como el productor Nigel Godrich -considerado “el sexto Radiohead”- o el diseñador de carátulas Stanley Donwood, ambos con el grupo desde 1995. Aun cuando Thom Yorke y Jonny Greenwood han realizado lanzamientos en solitario -Yorke tiene ya dos álbumes, The eraser (2006) y Tomorrow’s modern boxes (2014); y Greenwood ha compuesto diversas bandas sonoras para películas del cineasta Paul Thomas Anderson, entre ellas Petróleo sangriento (2007) y la nominada al Oscar El hilo fantasma (2017), ambas protagonizadas por Daniel Day-Lewis-; el núcleo creativo de la banda se mantiene intacto. Desde el 2011 añadieron un segundo baterista, Clive Deamer.

Sus dos últimas placas, The king of limbs (2011) y A moon shaped pool (2016) muestran un Radiohead aun más experimental, con melodías que van de lo etéreo a lo rítmico, de lo orgánico a lo maquinal, sin perder intensidad rockera, sobre todo en vivo. El año pasado, para celebrar el vigésimo aniversario de su tercer disco, apareció OK Computer OKNOTOK 1997-2017, una versión remasterizada del emblemático álbum que incluyó ocho lados B y tres canciones inéditas. Este 17 de abril Lima tendrá la oportunidad de ver a Radiohead, en un concierto que será inolvidable para sus devotos fanáticos.