Arequipa | Piden anular sentencia que declara inocente a expresidente regional

Ministerio Público y Procuraduría del Ministerio del Ambiente acusan a expresidente regional de no haber hecho nada para frenar contaminación de curtiembres.

El Ministerio Público y la Procuraduría del Ministerio del Ambiente están pidiendo la anulación de la sentencia que absuelve al expresidente regional de Arequipa, Juan Manuel Guillén Benavides, por el delito de contaminación ambiental.

Según la acusación, Guillen cometió dicho delito en el año 2007, cuando autorizó el traslado de las curtiembres al Parque Industrial de Río Seco, y lo que es peor, no tomó acciones de mitigación ante los residuos producidos por las fábricas.

Sentencia

El 14 de agosto del año pasado, en una primera instancia, el magistrado Juan Carlos Churata, del Segundo Juzgado Penal Unipersonal, absolvió al expresidente porque no encontró responsabilidad directa. Según la sentencia, los técnicos del Gobierno Regional de Arequipa serían los responsables.

La sentencia fue apelada por el Ministerio Público que argumenta que Juan Manuel Guillén sí tendría responsabilidad del impacto ambiental de las aguas residuales de las curtiembres, porque ostentaba el cargo de presidente regional, además que fue exhortado por la fiscalía desde el 2009.

Esta misma acusación fue realizada por la procuraduría del Ministerio del Ambiente.

Por este delito el Ministerio Público está pidiendo cuatro años de cárcel y una reparación civil de S/ 100 mil.

Mientras tanto, la defensa de la exautoridad, Gonzalo Bellido, pidió a los magistrados que se ratifique el fallo que inculpa a Guillén Benavides.

“El traslado de las curtiembres no es del proceso de mi patrocinado, sino viene desde el 2001, cuando era presidente regional Daniel Vera Ballón, durante su gestión se realizó la construcción de las lagunas de oxidación que ahora causan este problema”, señaló Bellido.

Antecedentes

La denuncia data del 2013, cuando un grupo de pobladores de la quebrada Añashuayco alertaron del daño ambiental ocasionado por las curtiembres.

En ese entonces, el GRA debía de construir una planta de tratamiento para que las aguas residuales de las curtiembres no dañen el medio ambiente; sin embargo ni ellos ni los empresarios lo hicieron.

Solo se construyeron dos pozos de oxidación, los cuales terminaron por desbordarse, afectando a las asociaciones colindantes a la quebrada de Añashuayco.

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