OPINIÓN|Pedro Paredes:Reconstrucción sin cambios

Si algo tiene que cambiar en este país, además de la corrupción, es la burocracia.

Si algo tiene que cambiar en este país, además de la corrupción, es la burocracia. Esa que te mata las esperanzas de cerrar las gigantescas brechas de infraestructura que tanto discursean nuestros ministros de Estado, en comparsa con el presidente. Armar un discurso te toma una noche, pero lograr el financiamiento para una obra, puede tardar hasta dos gestiones municipales, con una presidencial incluida. Así de mal estamos.En una ocasión entrevisté en Exitosa a un alcalde distrital de Huánuco, quien con gran pesar relataba que llevaba toda su gestión municipal luchando por la aprobación de su proyecto de agua potable y desagüe. Y con la reconstrucción del norte pasa lo mismo, a pesar de que el Gobierno nos vendió el cuento de que la recuperación de las regiones azotadas por el fenómeno de El Niño costero sería inmediata, por eso se inventaron a la Autoridad para la Reconstrucción con Cambios.

Genera indignación el ver cómo la burocracia va arrasando con las esperanzas, de una manera más temible que los huaicos y desbordes ocurridos hace casi dos años. Alcaldes y gobernadores haciendo cola por un proyecto de reconstrucción, que no son aprobados porque hay un mequetrefe detrás de cada escritorio que hace más complicado el proceso de inversión que debería ser inmediato.Hace varias semanas, Indeci viene alertando que se aproxima un nuevo fenómeno de El Niño, pero parece que en Palacio de Gobierno viven en mundos paralelos, entretenidos en las riñas personales con el fujimorismo y obnubilados por el respaldo popular, no toman en cuenta la advertencia lanzada para agilizar los mecanismos de inversión que, al asumir el mando del país, el propio Martín Vizcarra dijo que haría.

Con la naturaleza nada se sabe. Hoy puede salir el sol y mañana caer nieve. Pero lo único que me queda bastante claro es que, cualquier cosa que nos pueda pasar frente a los fenómenos del clima, será de entera responsabilidad de la población. Sí. De la población, no de las autoridades. ¿La razón? Quienes gobiernan hace lo que mejor les parece porque la población así se lo permite.Si fuéramos una sociedad que reclama, emplaza y levanta la voz ante sus gobernantes, estos andarían con la espada sobre la cabeza a sabiendas que hay un pueblo que vigila cada uno de sus movimientos, que le exige rinda cuentas, que le apura el paso. Mientras seamos resignados, como hasta ahora, podremos pasar una larga vida esperando la reconstrucción de las regiones costeras, de la misma forma que seguimos esperando que Forsur haga realidad la reconstrucción de Ica tras el terremoto del 2007. ¿Ya lo olvidaron?

 

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