27 Nov, 2017

OPINIÓN | Raúl Mendoza Cánepa: Reservas morales

El tema es que Odebrecht superó a Montesinos. Mientras este creó una entraña corrupta desde el poder; la empresa brasileña tejió una red internacional
OPINIÓN | Raúl Mendoza Cánepa: Reservas morales
OPINIÓN | Raúl Mendoza Cánepa: Reservas morales

OPINIÓN | Susana Villarán se enfrenta a un problema mayor que el de Ollanta Humala. Si él recibió dinero, lo hizo como candidato. Ella era alcaldesa cuando financiaron su campaña (No a la Revocatoria). Villarán tenía la imagen de mala gestora, pero difícil imaginarla en casos como los que hoy la agobian. Era confiable, pero serán los jueces los que diluciden, finalmente, de lo que realmente estaba hecha.

El tema es que Odebrecht superó a Montesinos. Mientras este creó una entraña corrupta desde el poder; la empresa brasileña tejió una red internacional, y en esa expansiva maraña fueron seducidos y capturados gobernantes, políticos, empresarios, periodistas. Las reservas morales son una ilusión, las requerimos en nuestra urgencia de certezas, son rara avis en el quehacer humano. Difícil prestarse a hacerla de Cándido, lo de Voltaire fue una ironía. Más saludable es creer que los líderes morales son reivindicados por la historia, difícilmente en vida.

Odebrecht ha logrado ni lo que el Acuerdo Nacional pudo, “unir a toda nuestra clase política”. Malhadada ironía, porque si se ajustan bien las tuercas como se hizo tras la corrupción de los 90, muchos de los grandes podrían estrecharse de manos en el patio de un penal. Nunca, fenómeno alguno tocó a tantos y nunca hemos asistido a un carnaval en el que la ingenuidad pareciera el añadido esencial de nuestra idiosincrasia. De pronto, muchos cercanos no sabían nada y tampoco sospechaban de sus líderes. Algunos ahora son “ex” y hasta escupen diatribas para desmarcarse. Así es la lealtad. Tampoco Verónika sabía de Nadine, los actores y actrices no sabían de Susana, aunque quemaron sus manos por ella, los partidos nunca vieron nada de sus líderes, los séquitos eran ciegos. Cuando ni la Teletón fluye tan de prisa, algo raro pasa en las finanzas de tu partido.

Sean consecuentes. Si madera queda, quienes suelen ganar las calles para protestar contra unos, salgan ahora contra todos ¿agendarán alguna marcha contra la corrupción? Digo, si tanto nos gusta vernos las caras. Quienes lavaron banderas, ¿volverán a sus bateas? Los “anti” selectivos solo sirven para tuertos.

No es de extrañar que destruidos los referentes y “en veremos” la clase política, el espacio se abra a la desconfianza. La honradez dejará de ser un gancho en 2021.  En la aridez, los antisistema más rabiosos harán su agosto. Nos sobrarán los dedos para saber a quiénes culpar.