9 Oct, 2017

OPINIÓN | Raúl Mendoza Cánepa: PPK y la inmunidad

Duro trance en la relación Ejecutivo-Congreso antes de la investidura del gabinete Aráoz. La comisión Lava Jato insiste en la comparecencia de PPK para responder, pero este se niega a cualquier interrogante. Por una interpretación constitucional extensiva, PPK puede resistirse a un evento que amenace su inmunidad, pero nada le impide colaborar con una investigación. Una carta con el símil de una declaración jurada sirve de poco sin el cauce de una dinámica de preguntas. Se llega más a la verdad por la mayéutica socrática que por la  historia “libre” que se pretenda contar. No se trata de acusar al gobernante (mal si un interrogatorio se presta para ello) sino de reunir información y cumplir con el objetivo de una comisión investigadora.

Amparado en el privilegio de la “tipicidad” restringida del artículo 117, la evasiva presidencial, puede, por demás, provocar un conflicto latente entre el Congreso y el gabinete Aráoz. El artículo dice que, durante su periodo, el presidente solo puede ser acusado por traición a la patria, impedir las elecciones, disolver el Congreso o impedir su funcionamiento o el del JNE y otros organismos del sistema electoral. Dado que es un artículo que garantiza la inmunidad presidencial, la interpretación es expansiva: no puede ser citado para ser comprendido en la investigación ni incriminado por ella. Sin embargo, negarse a responder sobre cualquier tema bajo este amparo generaría suspicacias temerarias. Para el fujimorismo, el gobierno desairaría al Congreso, para la gente PPK tendría asuntos que ocultar, para los constitucionalistas más cuadriculados simplemente no está obligado. Punto ¿Con qué alternativa nos quedamos?  Decíamos “la gente”, esa masa que poco o nada sabe de derecho constitucional y que atribuiría la reserva al miedo de confrontar con la verdad. La mujer del César no solo debe ser honesta, debe también parecerlo.

Aunque PPK no puede ser presionado a incriminarse, el llamado a una concordancia política Ejecutivo-Legislativo puede quebrarse en este sutil juego de escondidas, precisamente en un momento en el que se abre una oportunidad para el gobierno. Aún en el marco de su intangibilidad constitucional, lo razonable es colaborar. Su respuesta a la comisión Lava Jato sería un gesto cortés y transparente, pero ya PPK movió sus fichas: optó por una libérrima redacción, una en la que las respuestas preceden a las preguntas.