13 Nov, 2017

OPINIÓN | Raúl Mendoza Cánepa: Dice que dijo

Cuando existe un acuerdo de confidencialidad solo podemos valernos de testimonios espectrales

Hubiera querido analizar lo que dijo Odebrecht, pero, ¿qué dijo? Cuando existe un acuerdo de confidencialidad solo podemos valernos de testimonios espectrales. Me resisto a pensar a partir de rumores. Como el análisis no resiste la contradicción de testigos, lo cauto es no opinar hasta que el acuerdo de confidencialidad se rompa. Mientras una fuente formal no notifique, nada es noticia.

La presunción de inocencia se refuerza en la ignorancia. No se trata de simpatías o antipatías, pues el mismo principio de condición más beneficiosa (apartando la malicia) rige tanto para Keiko o Alan como para Graña y Montero. No adelanten, que se nos puede quemar la sartén. Mal festejar desde los escaños y mal afirmar x o y arriesgando la veracidad, aunque se supone que algo se debe decir. De mi lado, no me sirven los fantasmas para ser confiable.

Pareciera que los periodistas de información, los analistas, la gente común y los políticos gustan de hacerla de jueces ¿para qué las pruebas contundentes si para eso existen los indicios? ¿Para qué la información oficial si de lo que se trata es que me crean? ¿Para qué la verdad si existe la referencia? La ley del mínimo esfuerzo, la impaciencia por la primicia, aunque después ella se nos escurra por la cara. Nos hemos olvidado de razonar, obnubilados por nuestros odios. Lo único cierto es que existen dos afirmaciones discordantes, eso es noticia.

Conjugamos los temas como si fueran símiles. “El fujimorismo es tirano porque pretende demoler la institucionalidad”: el TC, la Fiscalía, la prensa, todo en una bolsa para el análisis en paquete. Para los que no la sepan, el TC la hizo pésima cuando vulneró su función volteándole el sentido a la sentencia del caso El Frontón. Difícil encontrarle un argumento favorable a la decisión de algunos de los magistrados. Pésimo, por el contrario, que el fujimorismo presione al Ministerio Público. Si los contenidos de las investigaciones no le gustan, podrían convertirse en una suprema entidad fiscal o judicial. El Congreso no puede denunciar al fiscal de la Nación por los contenidos de sus procesos o sus decisiones, pues quiebra el principio de división de poderes ¿y qué tal si los jueces le enmiendan la plana a los parlamentarios que hacen malas leyes que ellos después tienen que aplicar?

 

La verdad no siempre es clara y a veces habita la niebla. Bien haríamos en esperar a que el clima se despeje.