OPINIÓN | Raúl Mendoza Cánepa: Desmarcarse

Kenji parece jugársela por un fujimorismo histórico en su memoria, aunque liberal en su opción. No descartaría a Peruanos por el Kambio.

El escenario del 2021 parece cerrarse. Serán protagonistas, el fujimorismo roto, Julio Guzmán, Verónika Mendoza, Barnechea, Acuña. No mezquinaría al PPC, que se refresca con Beingolea (hoy su presidente).  ¿Salvador del Solar? Tiene estilo y llegada; ¿y Todos por el Perú, el partido que imKenji parece jugársela por un fujimorismo histórico en su memoria, aunque liberal en su opción. No descartaría a Peruanos por el Kambio.pulsó a Guzmán?

 

Si observan, nada más contraproducente que marcar terreno: “soy de izquierda, centro o derecha”. Esa no es la clave, pues jugamos con un espectro ocupado, donde Mendoza está bien posicionada a la izquierda (casi por derecho propio). Barnechea abrió su cauce al centro. Acuña sería un “atrapatodo” centrista entre los emergentes. Keiko es derecha popular y el PPC derecha municipal. Butters, de animarse, podría atomizar ese lado. Si apuestan (especulo) por Salvador del Solar, los PPKausas serían el centro político y la centro-izquierda. PPK define al actor como “algo caviarón”. Al margen, ¿tiene piezas de recambio PpK? El Apra es Alan, no se ha ocupado de promover líderes que apoquen al caudillo.

 

Un personaje importante en el juego y que despunta como segundo en las encuestas es Julio Guzmán, que haría mal en jugar en espectro copado. ¿Por qué Guzmán va segundo?, porque llena el vacío del “antifujimorismo” y deviene en “antisistema” por default (Guzmán vs. los dinosaurios). Mal haría en pelear espacios copados por la izquierda, el centro o la derecha,  pues le conviene más ser una caja abierta para todos, sumar piezas dispersas en un frente plural que aglutine corrientes que representen un desmarque del sistema… y también del espectro. A ese cambio, él lo denomina “republicanismo”, una suerte de quiebre del régimen colonial cortesano mercantilista. Si continúa con tal prédica, podría cosechar desde la centro-derecha hasta la centro-izquierda. En su caja deben caber liberales que sostienen el discurso del capital muerto de “El otro sendero” hasta progresistas racionales que reclaman la “ciudadanía” como objetivo de Estado.

 

Un político perspicaz se desmarca, pluraliza su composición partidaria (sin perder definición) y no entiende la política como un espectro. Perspicaz fue Belaunde cuando dijo que su ubicación no estaba en el esquema estático derecha-izquierda sino en el dinámico, ese que se define entre la inmovilidad  y el progreso.

TAMBIÉN PUEDES LEER: