OPINIÓN | Luis Angeles Laynes: Que no se quede en proyecto

El presidente Martín Vizcarra anunció ayer la conformación de una comisión que diseñará un proyecto de reforma del sistema judicial...

El presidente Martín Vizcarra anunció ayer la conformación de una comisión que diseñará un proyecto de reforma del sistema judicial, el cual presentará personalmente al Congreso de la República el 28 de julio con motivo de su presentación para emitir su Mensaje a la Nación.
Saludamos el anuncio, pues creemos que esta reforma se hace necesaria no de ahora en que la difusión de unos audios ha puesto en evidencia el nivel de corrupción que impera en los más altos niveles del Poder Judicial y en el Consejo Nacional de la Magistratura, que se encarga de nombrar, remover y destituir a jueces y fiscales, sino de muchos años atrás.
Coincidimos con el presidente Vizcarra en que el sistema judicial no debe ni puede ser un instrumento al servicio de poderes oscuros, sino que tiene que estar provisto de condiciones básicas para un acceso igualitario de todos los ciudadanos a él, pues no hay seguridad jurídica sin un buen sistema de justicia, que sea “eficaz, oportuno, transparente, eficiente e incorruptible”.
Sin embargo, llamó la atención que en horas de la tarde el presidente del Poder Judicial, Duberlí Rodríguez, anunciara que la institución que preside, en uso de su autonomía, presentará también un proyecto de reforma, que será elaborada por una comisión de cinco jueces supremos, encabezada por él.
El alto magistrado saludó el proyecto anunciado por el presidente Vizcarra, y dice que el Poder Judicial nunca se opondrá a los cambios que sean para mejorar el servicio de administración de justicia en el Perú.
Es probable que el Congreso también anuncie su propia propuesta de reforma judicial, pero entonces cabe preguntar: ¿No sería mejor que las tres instituciones conformen una sola comisión tripartita y diseñen un proyecto único?
No hay tiempo que perder. El caos en el sistema judicial peruano ya sobrepasó límites y se hace urgente establecer las pautas para que nuestra población pueda creer y confiar en nuestros jueces y fiscales, para que los casos sean resueltos con celeridad, eficiencia y sobre todo transparencia. Que el manto de corrupción sea desterrado y que no solo los peruanos de a pie que cometan delito sean los sancionados, sino también los poderosos que siguen burlándose del país.
Esperamos que la anunciada reforma judicial se dé en el más corto plazo. Que el proyecto sea presentado con carácter de urgencia, debatido y aprobado de inmediato. Que no sea como otras tantas propuestas anunciadas con bombos y platillos, y que terminan durmiendo el sueño de los justos. El país no puede esperar. Basta de corrupción.

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