11 Ene, 2018

OPINIÓN | Paul García: ¿Los continuos cambios políticos podrían afectar las inversiones en nuestro país?

No se puede perder de vista que existen aspectos que inciden en el desarrollo de nuestra economía, y cuanto menos estabilidad muestren nuestras instituciones

En los últimos meses, nuestro país ha experimentado escandalosos y vergonzosos ruidos políticos protagonizados por los llamados “padres de la patria”, en los que no solo se ha visto amenazado el cargo presidencial, sino también el manejo económico del país.

No se puede perder de vista que existen aspectos que inciden en el desarrollo de nuestra economía, y cuanto menos estabilidad muestren nuestras instituciones, menos probabilidades de inversión y mejora económica podremos percibir. Ahora bien, la inestabilidad política actual no solo se ha manifestado en constantes cambios en el Ejecutivo, que viene jugando una suerte de ruleta rusa, sino también en las diferentes investigaciones por actos de corrupción realizadas a funcionarios, expresidentes y candidatos políticos.

Ante ese panorama, lo que toca hacer es tratar de separar los planos políticos y económicos, porque el ruido político que se genera va a ser directamente proporcional al incremento de la desconfianza de los consumidores e inversionistas nacionales y extranjeros, considerados actores claves para nuestro desarrollo económico. No es un misterio que existen cientos de proyectos de inversión estancados no solo en la cartera de proyectos de la Agencia de Promoción de la Inversión Privada – Proinversión, sino también a las carteras de proyectos de los gobiernos regionales y locales.

Estos proyectos de inversión se encuentran detenidos no solo por los constantes cambios normativos que retrasan su ejecución, sino también por los reiterados cambios institucionales que, por ejemplo, no permiten la aprobación de los estudios de preinversión, estudios de inversión ni los procesos de licitación para la adjudicación de los mismos. Sumado a ello, se encuentra la falta de capacitación que reciben los funcionarios públicos a cargo de las oficinas y/o comisiones de proyectos de inversión en los diferentes niveles de gobierno.

En efecto, no debemos confiarnos de la supuesta “bonanza económica” por la que nuestro país viene atravesando en los últimos años, porque la institucionalidad poco sólida puede ser un nefasto factor de detenimiento de las inversiones. Recordemos a la fecha existen megaproyectos que pueden inyectar los flujos de nuestra economía, este es el caso del Gasoducto del Sur, la Línea 2 del Metro de Lima, las obras de ampliación del Aeropuerto Internacional Jorge Chávez, todos ellos con inyección de capital extranjero.