OPINIÓN | Paul García: El ajedrez de Kenji

En los últimos días hemos podido observar el ajedrez político que Kenji Fujmori viene jugando en la política peruana.

El que haya votado en abstención tiene dos significados: el primero y más evidente es el trueque de la no vacancia por el indulto y el segundo es para seguir marcando distancia de su hermana y no ser un borreguito más de su partido.

 

Luego, fue uno de los protagonistas centrales en el indulto de su padre. Kenji le gritó al país que ya no es solamente el carismático joven del “tampoco, tampoco”, sino que ahora es un hombre inteligente que arrinconó a un presidente con el apoyo de sus enemigos habituales (los antifujimoristas). Kenji se empoderó esta última semana como nunca antes.

 

Indubitablemente este cambio abrupto del perfil político de Kenji tiene detrás una razón de ser: la “decisión de cambiar a Kenji”. Esto como parte de una estrategia política que intentaré explicar a continuación.

 

Kenji ha entendido que Keiko ya llegó a un techo político-electoral, y que seguir empujando el coche, con ella al timón, es un trabajo en vano. Entonces, la estrategia es hacer que los adeptos de Fuerza Popular “rompan el techo” de Keiko, y logren la adhesión de nuevos sectores político-sociales de la causa fujimorista.

 

Definitivamente, Kenji sabe que el fujimorismo tiene un colchón de votos duro que estará presente y lo respaldará en la próxima elección y un antivoto importante que ahora se ha personalizado en la figura de Keiko.

 

Siendo eso cierto, la estrategia ya no es convencer a ese considerable bloque electoral que respalda al fujimorismo, sino que ahora la estrategia es penetrar y captar sectores que el fujimorismo difícilmente podría conseguir por la ideología, lineamientos y el perfil desgastado que su lideresa presenta.

 

Planteada la estrategia, se desnudan las acciones, así, si Keiko es conservadora en temas sociales y políticos, Kenji se muestra liberal; si Keiko se enfrenta u obstruye la labor del Ejecutivo, Kenji se muestra como una figura constructiva, conciliadora y pro Ejecutivo.

 

Esta demarcada performance política opuesta a Keiko que presenta Kenji, se fortalece día a día, robustecida por los ataques del fuji morisco keikista, del enfrentamiento con su hermana y las amenazas de expulsión. Es así, que se va consolidando el plan bicentenario de Kenji Fujimori, lanzarse a la presidencia con los votos del fujimorismo y conquistar los votos del antifujimorismo que en gran parte hoy son antivotos de Keiko.

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