26 Oct, 2017

OPINIÓN | Milko Ibáñez: “Lima La Salvaje”

"Lo que no nos dirá este censo es la cantidad de salvajes que viven escondidos en la población, aquellos que usan una vivienda como madriguera"

Vino el Censo 2017 y dejó a su paso una vorágine de data aún no procesada, pero ya oleada y sacramentada, no se deja de escuchar en todo el Perú gente que habla de cifras, porcentajes, márgenes de error, estadística… hay una fiebre de números.

Lo que no nos dirá este censo es la cantidad de salvajes que viven escondidos en la población, aquellos que usan una vivienda como madriguera, sí, eso, una madriguera, en el significado de lugar retirado y escondido donde se oculta la gente de mal vivir.

Preferiría un censo que en vez de contarnos a todos, nos diga cuántos salvajes viven ocultos entre nosotros, porque a quién le importa que seamos un millón más o menos, si el comportamiento brutal y animal de muchos no los hace sujetos asimilados a la civilización, son parte de la barbarie.

Pero no crea usted que esta barbarie se alimenta solo de víctimas ultrajadas físicamente, sean estos hombres o mujeres, este comportamiento animal, salvaje, crece todos los días, pues tiene un alimento inacabable en la rabia que se genera día a día.

Esta cólera que contamina la vida civilizada crece sin parar cuando se ve a caminar por las calles a gente, ¿gente?, que a pesar de haber confesado sus crímenes camina como Pedro por su casa, cuando la impunidad y no la ley, es la regla.

Y esta furia no se genera solo en los crímenes que puede cometer un criminal como el de Villa El Salvador, la exasperación de la sociedad es enorme.

En una de las tantas imágenes que se generó este fin de semana, una señora pedía a gritos que le entregaran a este violador para hacer justicia, que ellos sí la harían, era Fuenteovejuna en el escenario del Censo 2017, Lima.