16 May, 2017

OPINIÓN | Miguel Santillana: La izquierda pulga vs la izquierda alien

Lo que veo en mis viajes por el Perú es que la izquierda pulguienta ha perdido toda representatividad ante el pueblo.

Por Miguel Santillana

La crisis filosófica y moral en que se encuentra la izquierda es peor que cuando se cayó el Muro de Berlín en 1989. Entonces lograron encontrar en los DDHH; la defensa de las minorías discapacitadas, étnicas y sexuales; del medio ambiente, etc.; una plataforma desde la cual plantear una crítica al capitalismo.

Ante la desaparición del sujeto de la revolución: la clase obrera; en esta cuarta revolución industrial, se tenía que atacar el sistema no en la infraestructura (base productiva) sino en la superestructura (ideas, creencias). Afuera el marxismo leninismo maoísmo, la guerra revolucionaria para tomar el poder. El héroe ya no es el justiciero Che Guevara ahora lo es el “intelectual orgánico” que marca la pauta en la cultura, sistema creencias, el arte; en resumidas cuentas quien define “lo políticamente correcto” y se lo impone a la caduca sociedad burguesa. Esta visión de la izquierda bebe de conceptos de Antonio Gramsci: “consejos de fábrica”, “sociedad civil”, “guerra de posiciones” y “hegemonía” (el ejercicio de las funciones de dirección intelectual y moral unida a aquella del dominio del poder político) y de la Escuela de Frankfurt (Adorno, Horkheimer, Marcuse, Habermas) con su “teoría crítica”. Los intelectuales franceses son un canapé en comparación de los anteriores; como sus platos, no alimentan solo recrean los ojos.

Si lo que ahora prima el gradualismo reformista (antiguo “pecado” de los socialdemócratas), qué mejor que ser la pulga que parasita al perro hasta que llega a dominarlo. Una burguesía en decadencia, una clase que tiene el poder económico pero que no dirige ni gobierna para todos; no sentirá que la pulga le habla a la oreja y esta cumple sin chistar. No se trata de sangrar al perro hasta que se muera, basta tenerlo bajo tu dominio.

Lamentablemente para esta izquierda pulguienta, la izquierda alien ha resurgido. Es el parásito que habita en un ser hasta que madura lo suficiente para destruirlo (leninismo). Actúa con rabia de clase, de raza disminuida, de revancha histórica. No tiene mucha contemplación con la intelectualidad pues la desprecia y le tiene sospecha (los llevaría al paredón pues son del mismo origen social, gustos y preferencias que los opresores). Con ellos no hay contemplaciones ni códigos de buena conducta sino el trato del bárbaro Atila. Si la pulga se camufla en la democracia burguesa, el alien la desprecia de plano. La pulga es asidua de los cocktails de embajadas, el alien los tomaría prisioneros a todos los invitados o volaría las instalaciones.

Lo que veo en mis viajes por el Perú es que la izquierda pulguienta ha perdido toda representatividad ante el pueblo. En los pocos sitios donde han llegado a ser autoridad electa su administración ha sido un rotundo fracaso no exento de corrupción. Ante la opinión pública ha perdido cara, pues demostraron una sesgada defensa de los DDHH respaldando al asesino de Madre Mía. Los pulguientos son un fraude en el Congreso, pues ni siquiera se ponen de acuerdo en sus propuestas o denuncias.

El alien ha renacido en el Perú. Se llama SL (con varias caretas), MRTA y el etno-cacerismo de Antauro Humala. Ellos le están ganado el campo a los pulguientos, se van a comer a los bocaditos Verónika y Marco. Pero el plato fuerte es la disputa abierta por el poder. nm ¿Las nuevas generaciones saben a qué se enfrentan?

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