2 Feb, 2018

OPINIÓN | Miguel Ángel Torres: Mientras tanto en PPKlandia…

A manera de ejemplo observemos como, semana a semana, venimos presenciando el desarrollo de una serie que podría ser titulada “Westfield”
OPINIÓN | Miguel Ángel Torres: Mientras tanto en PPKlandia...
OPINIÓN | Miguel Ángel Torres: Mientras tanto en PPKlandia...

No me cabe duda que cada día nuestro país reta a lo inimaginable. Nuestra política fácilmente puede disputarle el raiting  a cualquiera de las series de suspenso, fantasía y horror norteamericanas.

Acá pasa de todo; pero para un ‘grupito’ de peruanos, para esa ‘gentita’ acostumbrada desde siempre a cortar el jamón, simplemente… ¡no pasa nada!

A manera de ejemplo observemos como, semana a semana, venimos presenciando el desarrollo de una serie que podría ser titulada “Westfield”, en la cual, además de generar la cuota de  suspenso correspondiente, se reta a los espectadores a encontrar el mayor número de mentiras en las que el Presidente de la República haya podido incurrir. Sin embargo… ¡no pasa nada!  Y es porque PPK es el engreído de este “grupito”, a quien consideran uno de los suyos.

Historia muy distinta es la de los productores de papa, peruanos (sí peruanos… por si a alguien se le ha olvidado) aquellos  que durante años han sido postergados por el propio Estado, al ignorar sus demandas, no preocuparse por su aislamiento y dificultades para el traslado de su producción y –por lo tanto– haberlos mantenido al margen de las grandes oportunidades que otorga el mercado. Y es que los gobiernos que no se han preocupado por cambiar esta injusta situación, tienen otras prioridades que solo se relacionan con los intereses y negocios de ese “grupito”. 

No cabe duda, que ese “grupito” se aboca a atender las demandas dependiendo de a quien atañen. ¿Acaso no es curioso que AgroBanco deba ser desmantelado porque se han desnaturalizado sus fines por beneficiar intereses poco solidarios y algo oscuros?  Sin embargo, nada… tranquilo, es el estándar de un gobierno de lujo, de la gentita, del grupito.

Megafusiones: ¡Que viva el libre mercado! Que el mercado solucione todo, absolutamente todo y que el Estado se mantenga lo más alejado posible… y es que acaso ¿no llama la atención que en medio de toda esta incertidumbre y desconfianza en la que el país se encuentra… todo pueda detenerse… menos los negocios? Esta versión peruana de “dejar hacer, dejar pasar” olvida convenientemente que nuestra Constitución exige la vigencia de una Economía Social de Mercado, en la cual el Gobierno debe intervenir para corregir los errores del sistema, en defensa de los consumidores. Sin embargo… ¡no pasa nada! Porque quien gobierna es daltónico cuando se trata de distinguir entre lo público y lo privado… y sin duda su corazoncito siempre latió por el interés particular.

¿Curioso no? Todos estamos hartos de la corrupción. Todos estamos cansados de la ineficiencia de este gobierno… pero mientras tanto en PPKlandia, todo es hermoso, los negocios florecen y los más necesitados, aquellos que están fuera del ‘grupito’,  son simplemente invisibles porque los consideran (como dijo Francisco en su visita) “las sobras de la sociedad”.