8 Ene, 2018

OPINIÓN | Martín Valdivia: Semana cargada de política

Ignoramos qué es lo que ha acontecido entre las cuatro paredes de los Fujimori ahora que están todos juntos en una casa de La Molina.

Tal como era de suponerse, el expresidente Alberto Fujimori ha retornado a la política de la manera más audaz y moderna: escribiendo por Twitter. Así, lo que parecía solo una crítica adelantada de sus enemigos políticos, viene tomando forma y alcanzando ribetes de impredecibles consecuencias, pues su irrupción en el día a día de los peruanos es, sin duda, un dolor de cabeza para el propio Gobierno.

Ignoramos qué es lo que ha acontecido entre las cuatro paredes de los Fujimori ahora que están todos juntos en una casa de La Molina. No sabemos si sus hijos dedicados a la política han llegado a un consenso para tejer juntos un solo proyecto que responda a los intereses del viejo líder. No se han visto reuniones partidarias ni correrías de último minuto de parlamentarios por la finca que hoy alberga al exmandatario. Tampoco nuevos tuits de Keiko y Kenji. Ambos guardan sabio silencio.

Ignoramos si los trapitos saldrán a lavarse mañana, cuando se reúna la bancada fujimorista en su acostumbrada sesión de todos los martes. Tal vez allí, en ese cónclave, se sienten las bases de las políticas que seguirán de ahora en adelante en búsqueda de un derrotero que les marque dos puntos: el primero, unificarse en torno a la figura del líder (o morir en el intento) y contemplar su nuevo rol como bancada de oposición.

Por lo pronto, ya sabemos que no serán la oposición tan cerrada y casi irracional que mantuvo al Gobierno en vilo antes del indulto. El propio Fujimori se encargó de anunciar, en su cama de la clínica, que colaborarán con el Gobierno de PPK. ¿Alguien podrá contradecir al líder histórico? Evidentemente, esa colaboración deberá marcar también una tenue línea de independencia si es que el fujimorismo pretende ser gobierno el 2021. Más de un ‘keikista’ no querrá arrastrar el sanbenito de haber ‘cogobernado’ junto  PPK.

En fin, esta semana, para variar, viene cargada de noticias políticas de gran trascendencia para el país. No solo se dará a conocer a los nuevos integrantes del Gabinete Aráoz, sino también conoceremos pormenores del cónclave fujimorista que se vendrá cargado de café y mucho ajo. Ciertamente no sabremos a priori si triunfaron las huestes “kenjistas” sobre las “keikistas”, pero alguna reacción conoceremos de quienes hasta antes de la sesión de vacancia en el Congreso, hinchaban el pecho y se enfrentaban, incluso, al propio Fujimori. Hay tela para cortar… para rato. Porque lo que digo y escribo siempre lo firmo.