14 Feb, 2018

OPINIÓN | Martín Valdivia Rodríguez: ¡Qué tal Congreso!

Por esta y muchas otras cosas, la población castiga al Congreso de la República con niveles de aprobación franciscana
OPINIÓN | Martín Valdivia Rodríguez: ¡Qué tal Congreso!
OPINIÓN | Martín Valdivia Rodríguez: ¡Qué tal Congreso!

Bueno, luego ellos mismos se llenan la boca cuando se trata de ganar pantallas o salir en un titular: ayer, 10 de los 16 parlamentarios que debían asistir a la Comisión de Justicia del Congreso para debatir los proyectos legislativos relacionados a violación sexual, simplemente no acudieron a la cita. Unos por licencia, otros por “dispensa” y, la gran mayoría, porque sencillamente les llegó ir. Esa es la verdad.

Y la coyuntura no es precisamente como para darse estos lujos, pateando para “más tarde” una decisión legislativa que debería sintonizar con lo que la población siente: dolor, rabia, impotencia y, lamentablemente, hasta sed de venganza. Pero no, estos señores – a los cuales pagamos con  nuestros impuestos – simplemente se zurran en el dolor de miles de familias y se ausentan (sabe Dios por qué) a una cita tan importante que convocó ayer Salvador Heresi, presidente de dicha comisión legislativa.

Según el padrón de asistencia, faltaron sin presentar ninguna excusa los congresistas Marison Cruz, Héctor Becerril, Miguel Castro,  Glider Ushñahua, Nelly Cuadros, y Maritza García. Con licencia faltaron Nelly Cuadros, Matilde García y Tamar Arimborgo. Y con dispensa Eloy Alcalá, Rosario Echevarría y Mauricio Mulder.

Sólo asistieron Salvador Heresi, Francisco Villavicencio, Juan Carlos Gonzales, Zacarías Lapa, Yonhy Lescano y Oracio Pacori. La comisión tenía que debatir el predictamen que engloba siete proyectos de ley sobre violación sexual y que se quedó en cuarto intermedio en el anterior periodo legislativo. Lo más curioso del caso es que la próxima reunión será las primeras semanas de marzo, es decir, la irresponsabilidad de los integrantes de esta comisión obligará a retrasar aún más la toma de decisiones acerca de un asunto tan importante como el que nos ocupa.

Por esta y muchas otras cosas, la población castiga al Congreso de la República con niveles de aprobación franciscana, abonando a la fuerte percepción que los congresistas son un grupo de señorones que van al Congreso sólo a ganar dinero y pasarla bien. Esa imagen, con la actitud tomada hoy por estos congresistas, es el ejemplo más palpable de que las cosas no son tomadas en serio por estos señores.

Los peruanos, antes de votar, deberían pensar muy bien por quién lo hacen, no dejándose llevar por la propaganda o el “efecto arrastre”. Nuestro país merece tener congresistas comprometidos con las causas populares y no monigotes que voten políticamente por consigna partidaria o por haber pagado favores. Porque lo que digo y escribo siempre lo firmo.